77,83 % de las municiones incautadas por los cuerpos de seguridad son fabricadas por las industrias del estado. El bajo costo de los proyectiles y la falta de controles en su venta facilitan el comercio ilegal de las balas
Pueden medir 22 milímetros de diámetro y alcanzar un poco más de un centímetro de largo, pero son responsables de al menos 19 mil muertes anuales en el país. Las balas son pequeños e infalibles asesinos que están involucradas en ocho de cada 10 muertes violentas, sólo en Venezuela.
No las consideran armas de destrucción masiva, sin embargo, son más letales que explosivos, bombarderos y misiles. De acuerdo al movimiento Amnistía Internacional, las balas y las armas de fuego acaban con la vida de 500 mil seres humanos al año en el mundo.
Las balas son fáciles de fabricar, sólo se requiere plástico, latón o plomo. Adquirirlas es más fácil aún dentro del mercado negro, donde sus precios van de ocho a 20 bolívares.
Según Luis Fernández, director de la Policía Nacional Bolivariana, el problema de las municiones "es más grave que el de las armas ilegales". Explica que por lo económica y por la facilidad con la que se consiguen, los homicidios actuales se perpetran como mínimo con cuatro disparos (en el caso máximo de ensañamiento pueden llegar a 50). Refirió que al menos 77,83 % de las municiones incautadas por los organismos de seguridad son fabricadas por la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim).

Fecha de la Noticia: 05 de Febrero de 2012
Hora: 12:30:48
Fuente: diario la verdad
Publicado Por: yus