Caso Jatar: preludio de lo que le vendría a la prensa en Venezuela

Fuente: VENEPRESS

El pasado lunes desapareció el periodista Luis Carlos Díaz luego de salir de la emisora de radio para la que trabaja en Caracas. Luego de unas seis horas sin conocer su paradero, fuentes extraoficiales le confirmaban a la prensa que este había sido detenido por cuerpos de inteligencia. Hoy en libertad, luego de casi 30 horas detenido, el comunicador cuenta con un proceso judicial en curso con régimen de presentación semanal ante tribunales, acusado de instigación a delinquir.

 

Días antes, el periodista había publicado en redes sociales, formas de mantenerse informado en medio de un ‘blackout’.Inmediatamente, funcionarios de la administración de Nicolás Maduro lo relacionaron con el apagón general ocurrido en Venezuela y del cual no se ha recuperado a su totalidad el país.

El 18 de noviembre pasado, un tribunal militar acusó al periodista alemán de 32 añosBilly Six, de los delitos de “rebelión, violación de zonas de seguridad y espionaje bajo el código penal de justicia militar” sin que a la fecha le hayan permitido contratar un abogado ni recibir visitas. En la cárcel militar Ramo Verde, tiene cerca de seis meses preso, Jesús Medina, otro comunicador venezolano acusado de los delitos de legitimación de capitales e instigación para delinquir, entre otros.

 

Más recientemente fueron retenidos por horas y expulsados del país periodistas chilenos, españoles, colombianos, mexicanos y norteamericanos acusados de delitos y/o crímenes. La organización no gubernamental Espacio Publico ha contabilizado medio centenar de detenciones irregulares a trabajadores de la prensa en Venezuela, solo en lo que va de 2019.

 

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Pero el primer gran caso de ataque directo contra un comunicador usando el sistema de justicia para apresarlos es el de Braulio Jatar.

 

 

Jatar es abogado de profesión y periodista, editor del portal digital Reporte Confidencial que cumple una pena de casa por cárcel tras su detención el 3 de septiembre de 2016 en el estado Nueva Esparta por funcionarios del Sebin, luego de publicar imágenes y vídeos de una protesta contra Maduro. La prisión en su domicilio llegó tras permanecer largo tiempo en un celda pequeña sin ventilación, lo que deterioró gravemente su salud, ya que le detectaron cáncer y dos hernias.

 

El ataque personalizado a figuras del periodismo llegó luego de que la aplicación de sanciones directas o indirectas a los grandes medios tradicionales (periódico, radio y televisión) e incluso el cierre de algunos de estos no funcionara para apagar la critica de algunos comunicadores sobre la gestión de gobierno que hicieron de lo digital y las redes, la nueva vitrina para la denuncia.

 

El gremio a través del Colegio Nacional de Periodistas, El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, la Sociedad Interamericana de Prensa, elInstituto Prensa y Sociedad o la ONG Espacio Publico trabajan hoy en campañas publicas por el respeto a la labor de los comunicadores con la etiqueta#InformarNoEsUnDelito

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