Violencia sin límite en la frontera entre Venezuela y Colombia: paramilitares arremeten contra soldados e instalaciones ante el silencio de la Fuerza Armada Bolivariana

Fuente: Infobae

Una serie de hechos sucedieron el fin de año en la frontera de Venezuela con Colombia que dejó a dos sargentos asesinados, uno decapitado en Táchira y otro con tiros en la cabeza en el Zulia. Pero también fue atacado el comando de la Guardia Nacional en Ureña con dos granadas la noche de Navidad. A la lista habría que agregarle el asalto, el 22 de diciembre, al 513 Batallón de Infantería Selva “GD Mariano Montilla Padrón” ubicado en el sector Luepa, municipio Gran Sabana del estado Bolívar.

Del incidente en el estado Bolívar, el Juez Militar Décimo Séptimo de Control de Ciudad Bolívar, My. Cristian Josué Rivas Lanz, acordó, a solicitud del Fiscal Militar Superior coronel César Enrique Milano Montoya, la detención del comandante de esa Unidad Militar, el Teniente coronel Edgar Omar Valdez Ramírez, el Primer teniente Axel Caldera Yépez y el Teniente Miguel Ángel Reyes Mendoza. Además de nueve civiles.

Posteriormente el Tribunal ordenó la aprehensión de Andrés Antonio Fernández Soto, alias Toñito, como financista y logístico de la Operación Aurora; de Juvencio Gómez Suárez, Capitán Indígena de la comunidad de Kumaracapay; Emilio González López, ex alcalde del municipio Gran Sabana; Jorge Valentín Gómez Fernández, Capitán Indígena del sector VI.

 

Ataque en Ureña

La noche de la Navidad, el 24 de diciembre, paramilitares atacaron con artefactos explosivos las instalaciones de la Tercera Compañía del Destacamento Nr. 212, en el municipio Pedro María Ureña del estado Táchira. Eso ocurre a raíz de los señalamientos que los paramilitares hacen contra los funcionarios militares, a quienes acusan de tener relaciones con grupos de la guerrilla colombiana, específicamente el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Todo el año 2019 ha estado caracterizado por acciones violentas, especialmente en Ureña, donde grupos paramilitares ha librado la guerra contra guerrilleros y llamados colectivos, por el control del territorio.

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El eje fronterizo San Antonio, Ureña (Venezuela) y el Norte de Santander (Colombia) representa la frontera más viva de América Latina y desde hace más de un año se ha desarrollado una cruenta batalla entre grupos irregulares armados, donde la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se repliega y permite que el ELN, las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL/FPLN) y Los Pelusos conjuntamente con las bandas armadas de choque dirigidos por alias Cachu, sean quienes se enfrenten a los paramilitares Los Urabeños y La Línea.

Un soldado venezolano en la frontera

Lo ocurrido en la Navidad fue con dos granadas, lanzadas en la parte de atrás del Comando de la GNB, a unos 100 metros de la garita. La explicación que dieron los militares al hecho es que los autores fueron “presuntos integrantes de los grupos irregulares o generadores de violencia”, como dieron en llamar a los grupos armados, desde tiempos de Hugo Chávez y encubrir así a la guerrilla. Ahora llaman indistintamente a paracos y guerrilleros como Grupos Generadores de Violencia.

Las granadas lanzadas contra la instalación militar cayeron en un área abierta, pero aún así causó un orificio de unos 10 cm. Ningún efectivo militar resultó herido ni tampoco llegó a resultar afectada la infraestructura del comando Militar.

Aunque se activó el plan de reacción y defensa inmediata (hubo patrullaje de seguridad en los alrededores de la unidad), no lograron capturar a ninguno de los causantes de lanzar dichos artefactos explosivos. Como consecuencia, reforzaron los servicios de la Unidad con efectivos militares del Ejército Bolivariano.

 

Militares asesinados en la frontera

 

El 29 de diciembre de 2019 varios funcionarios de la 13 Brigada de Infantería del 102 GCM “General de División Francisco Esteban Gómez” se dirigieron hasta el sector San Francisco, en la vía que conduce a Cojoro, del estado Zulia, a corroborar un reporte de Defensa Civil, que daba cuenta de un efectivo militar muerto.

El comandante del 102 GCM, coronel Edgardo Ramírez Parra, jefe de la comisión militar, compuesta por cinco tropas profesionales, llegaron al lugar, donde encontraron el cadáver del S1 Víctor José González Montiel, perteneciente a su comando. El joven militar muerto estaba tendido en el suelo boca abajo, presentando dos tiros en la cabeza.

Según lograron saber, el sargento se trasladaba, en mototaxi, desde la población de Paraguaipoa, cuando fue alcanzado por otra moto en la que iban dos individuos, quienes le dispararon en la cara. El cadáver del militar fue llevado a la morgue de Maracaibo, Zulia.

El día anterior al asesinato del S1 González Montiel, es decir el sábado 28 de diciembre, pero en otra parte de la frontera con Colombia, específicamente cerca del puente internacional Francisco de Paula Santander en el municipio Pedro María Ureña del estado Táchira, tres paramilitares llevaban, dentro de un costal, la cabeza del S2 (GNB) Wilson Yeismith Paz Useche, con un cártel en el que se lee: “Declaramos la guerra a la ley venezolana AUCV presentes”. En una zona boscosa del lugar hallaron el cuerpo del efectivo asesinado, a quien habían secuestrado dos días antes, cuando el sargento primero había pasado a vender helados a territorio colombiano.

Tampoco ha habido pronunciamiento de la Fuerza Armada en relación al ataque que sufrió una comisión de la Fuerza Armada en el sector Picatonal del estado Amazonas, a unos kilómetros de Puerto Ayacucho, donde resultó herido el Tcnel. Yurioscar Quiroz, jefe del Destacamento de Fronteras 632, así como el sargento Mayor de Segunda Merwin Maestre Torres y el SM3 César Gómez Utriz.

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