Nueva Esparta | Marginalidad extrema en “Los Ranchos de Chana” (+Fotos)

Fuente: El Sol de Margarita

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El Sol de Margarita | Vivir entre el mar y el Cerro Guayamurí ha sido el sueño de muchas personas en Venezuela. Y uno de esos soñadores fue Chana Uzcátegui, una mujer creativa, incansable trabajadora, diseñadora, que creó los llamados Ranchos, unas mansiones con ubicación estratégica en Guarame, con un estilo muy particular –asociado a la vivienda rural pero confortable-, con vista panorámica hacia nuestro Mar Caribe y construidas con materiales del lugar: barro color ocre, madera, piedras, lajas de la zona, palmas y exóticos diseños arquitectónicos que dan sensación de libertad, relax, amplitud y contacto pleno con la naturaleza.

En el trayecto de la zona Arena Cernida hay otras viviendas turísticas y residenciales que no son mansiones de “ricos y famosos”, pero sí hermosas casas que guardan el mismo estilo de los Ranchos. Sus habitantes, profesionales, algunos con residencia permanente en el lugar, otros las tienen para vacacionar En ambos casos han hecho una inversión importante buscando calidad de vida.

SUEÑO INTERRUMPIDO
Conversamos con un grupo de vecinos que nos narró su drama cotidiano del presente. Ellos son Milagros Santaella, Haydée Colmenares, María Soledad Osuna, Sol Ugarte y Daniel Martínez. Llevan varias décadas viviendo en esa zona de Guarame, pero en la actualidad atraviesan por el peor momento de crisis.

Sumado al problema de la vialidad, casi totalmente destrozada y cada día peor por el permanente tránsito de camiones cisternas, desde hace 5 años no reciben agua por tuberías, no tienen servicio telefónico, porque el cableado está roto desde hace mucho tiempo, en consecuencia, tampoco les llega televisión por cable. Y no cuentan con el aseo urbano y domiciliario, lo cual han suplido contratando un particular que tiene camión y se lleva la basura.

NO LLEGA EL AGUA
En una oportunidad -hace ocho años- realizaron Mesas Técnicas del Agua, con apoyo de Hidrocaribe y de allí surgió la idea de activar uno de los tantos pozos naturales que hay en Guarame, para el abastecimiento de agua como una solución alterna a la falta de suministro por tubería.

Desarrollaron un proyecto, buscaron los equipos, lograron los permisos de Hidrocaribe e Inparques, con el único fin de autoabastecerse del preciado líquido. Pero la idea no prosperó porque “un personaje” de la zona dijo que esto representaba un daño ecológico y que la más grave consecuencia era que “iban a secar el cerro Matasiete”. Allí terminó el proyecto.

Especulan en el sector que hubo un tráfico de influencias para favorecer el negocio de la venta de agua a través de los camiones cisterna.
Mientras tanto, siguen comprando camiones de agua periódicamente, que les cuestan entre 15 y 30 dólares por viaje para el suministro de cada casa.

INSEGURIDAD
Denuncian, igualmente, los vecinos que otro de sus grandes problemas es la inseguridad que se incrementa con el paso del tiempo y por falta de vigilancia. En las grandes casas de Los Ranchos de Chana, situadas en una zona privada al final de la calle Arena Cernida, el problema lo resuelven con vigilancia privada y guardaespaldas e iluminación particular. Pero el resto de los vecinos no cuenta con alumbrado público, sólo tienen los bombillos de cada vivienda y no hay disponibilidad para pagar resguardo.

Sin embargo, revelan, a algunas mansiones les ha llegado el hampa incursionando en esa zona de alto lujo desde el mar. “Así están las cosas por aquí”, comentaron.
“Este acceso es una boca de lobo”, dicen y que también la oscuridad es igual para la vialidad hacia Guarame en general. Resulta peligroso desplazarse de noche por esa vía desde Guacuco debido a la falta de alumbrado.

Denuncian los vecinos que han agotado diligencias ante los cuerpos policiales, la Gobernación del estado y la Alcaldía del Municipio Antolín del Campo, porque todas han resultado infructuosas. Decidieron salir del anonimato y hacer pública la denuncia ante este medio de comunicación.

“Ahora que hemos informado a los periodistas todos nuestros problemas, realmente veo que nosotros estamos muy mal”, dijo una de las vecinas. Y todos, en su mayoría ecologistas, coincidieron en que su decisión de construir en Arena Cernida la casa de sus sueños fue inspirada en el amor a la naturaleza y la paz y tranquilidad que siempre caracterizaron esa zona de Guarame, frente al Guayamurí, que es una reserva de aves.

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