Luis Avendaño se enfoca en la clasificación a los Olímpicos de Tokio

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El luchador trujillano residenciado en la isla de Margarita y medallista de oro en los Panamericanos de Lima 2019, retomó sus entrenamientos con la mira puesta en la competencia que tendrá lugar en abril del próximo año en Bulgaria.

Luis Avendaño tiene metas claras: una de ellas es obtener un cupo a las Olimpiadas de Tokio y por supuesto la primera medalla olímpica de la lucha grecorromana para Venezuela. Está enfocado en ese objetivo, trabajando duro para alcanzar el nivel óptimo de preparación física en esta primera etapa de entrenamiento luego de la obligada pausa debido a la pandemia por la COVID-19.

En los últimos tres meses en la isla, luego de su regreso de Canadá donde estuvo en una competencia, apenas podía cumplir a medias con el plan general de mantenimiento físico con pesas, carrera y montaña, debido al cierre del municipio Maneiro donde reside y el problema de la gasolina que limitaba la movilización.

Ahora su jornada de 7 a 11 de la mañana se concentra en el tapiz del gimnasio Francisco Verde Rojas en La Asunción. Esas instalaciones administradas por el Instituto de Deportes del estado Nueva Esparta, fueron desinfectadas siguiendo las instrucciones del gobernador Alfredo Díaz y cumpliendo los protocolos sanitarios para dar cumplimiento a la resolución del Ministerio del Deporte que autorizó una flexibilización para que los atletas de alta competencia, como es el caso de Luis Avendaño, puedan retomar su preparación con miras a sus compromisos internacionales.

En el Verde Rojas “hace colchón”  con el apoyo del atleta Jesús Caraballo, para estar a tono al momento que lo llamen a concentrarse con la selección. Su próxima competencia es el Preolímpico en abril del próximo año en Bulgaria, donde aspira una de las dos plazas a Tokio. Antes de eso, explica, habrá otros torneos si se reactiva el cronograma de la Federación a nivel internacional.

“El año pasado fue muy bueno para mí. Estuve en Rusia y este año en Italia con buenos resultados y en Canadá en el Preolímpico del área obtuve bronce pero no me alcanzó para ir a las Olimpiadas directo, ahora debo esperar el clasificatorio en abril”.

Avendaño confiesa que fue frustrante no obtener el cupo directo a Tokio. “Me encerré tres semanas en casa, sin salir. Venía de un ciclo bueno. Fui campeón en Centroamericanos, logré tres oros en Panamericanos (Lima 2018, Buenos Aires 2019 y Juegos Panamericanos Lima 2019) y perder ese único combate con Estados Unidos que me quitó el pase fue frustrante”.

¿Cómo superar un momento como ese?

-Eso no se supera. Se vive con él, se aprende de los errores que se cometieron en el combate y se sigue adelante. Se movieron muchos intereses porque EUA es una potencia y hubo una decisión arbitral que me afectó. Yo tengo que sobreponerme. Me he levantado de cosas peores que esa y sobran otras oportunidades.

Por eso se prepara con ahínco para el clasificatorio en Bulgaria. “Esta es una situación atípica donde todos nos hemos visto afectados, incluso los que están clasificados han perdido parte de su forma física. Un atleta se prepara por picos. Cambiar el ciclo de cuatro a cinco años fisiológicamente no va a llegar al mismo nivel que pretendía estar en agosto de 2020 y eso cambia la preparación”.

Considera que serán unas Olimpiadas con un ciclo de preparación de un año y no de cuatro porque la forma deportiva se pierde rápido. “Por eso entreno todos los días, dos veces al día y en esta situación apenas se podía una y a veces dos”.

Avendaño indica que en los pesos superiores a los 85 kilos (su categoría es 87 kg) los luchadores tienden a ser fuertes y poco técnicos, pero cuando el rival se consigue con un luchador técnico se desequilibra, les cuesta dominar y eso le ha dado buenos resultados.

Explica que hay varios oponentes fuertes en su peso como Viktor Loerincz (Hungría) que tiene buena defensa y postura, otro es Zhan Beleniuk  (Ucrania) que no es tan grande y fuerte pero es muy técnico, además es campeón del mundo y subcampeón olímpico.

Esfuerzo y méritos

¿Cuál es tu gran sueño?

-Mi sueño es ir a las Olimpiadas y obtener una medalla. Eso debe ser lo máximo. Decirles a mis hijos que fui el primer medallista olímpico de la lucha venezolana. Eso no es imposible, hay que darle seriedad al trabajo.

¿Qué se siente escuchar las notas del Himno al ganar una dorada?

-Eso es espectacular. Una persona puede lograr una meta a pesar de todas las dificultades que vivimos todos los venezolanos. Este fue el momento histórico que nos tocó vivir.  Uno no puede decidir el tramo donde nace pero logré un triunfo importante, algunos se alegraron y otros no, pero eso no le quita méritos al esfuerzo.

¿En qué piensas al momento de un combate?

-Al momento del combate entro muy centrado en lo que voy a hacer, en lo que me puede salir. Cuando voy con un rival de alto nivel y pierdo, pienso que eso era para él o para mí. Me gusta la técnica y eso me ha dado muchas victorias.

¿Cuáles son las condiciones que debe reunir un buen luchador?

-Además de estar muy bien físicamente, debe estar muy bien preparado. La lucha es muy fuerte. Se requiere flexibilidad, fuerza, potencia, resistencia, coordinación.  El luchador tiene que hacer pesas, correr, hacer montaña, ser inteligente, aplicar técnicas de combate, tener un buen entrenador

¿La lucha venezolana está viviendo su mejor momento?

-Todavía le falta. Hay matices. Nueve medallas en los Panamericanos nunca se había visto y alguno podría presumir de eso pero todavía no clasifica ningún atleta para los Juegos Olímpicos.

¿Cuál es tu mensaje para los que comienzan en esta disciplina?

-Hacer deporte es lo máximo. A veces no valoramos las cosas hasta que las perdemos como cuando dejé de entrenar, me sentía ahogado hasta que volví. Cuando eres buen atleta quizás hasta puedes vivir de eso, y es importante vivir de lo que te gusta hacer. Que luchen por sus sueños y no se den por vencidos. Sean inteligentes en las decisiones que tomen en su vida. No todo el mundo está destinado a ser buen deportista, pero en lo que quieras hacer esfuérzate por ser el mejor.

Ficha personal

Luis Eduardo Avendaño Rojas  nació el Valera, estado Trujillo, el 29 de noviembre de 1992.  Ama la tranquilidad de la isla donde considera que la vida se sobrelleva mejor. Además aquí están su esposa, la también destacada exponente de la lucha femenina, la margariteña Soleimy Caraballo y sus dos hijos Thiago y Zoe.

Vía Prensa Gobernación de Nueva Esparta

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