6 ayudas naturales para retrasar las arrugas y cuidar tu piel

0

Los años y los acontecimientos de la vida van dejando huella en la piel de la cara. Para matizar y minimizar las arrugas se pueden aprovechar algunos tesoros vegetales. Elegir productos naturales, mucho más afines a la piel que los basados en sustancias sintéticas, permite mantener una piel madura, bella y sana durante más tiempo

No se trata de hacer milagros sino de encontrar ingredientes eficaces capaces de despertar el poder autocurativo de la piel. Las arrugas son pliegues superficiales que aparecen cuando la piel pierde elasticidad e hidratación, y se hace más delgada y rugosa.

Este proceso se debe a que la capa externa (capa córnea) se vuelve más gruesa y rígida, y a que las glándulas sebáceas disminuyen en número y funcionalidad. Para prevenir su aparición se pueden emplear cosméticos que hidraten y nutran la piel, que activen la secreción sebácea, que estimulen la regeneración de la piel mediante la replicación celular y la síntesis de proteínas (lo que inhibe, además, el proceso de endurecimiento o queratinización de la piel), y que capten y eliminen los radicales libres que oxidan y destruyen la piel.

CÓMO RETRASAR LAS ARRUGAS

Para ello la naturaleza brinda múltiples principios activos:

  • Sustancias hidratantes: mucílagos (presentes en el aloe, el malvavisco y otras plantas), ácido hialurónico… Aportan agua a la piel o ayudan a retenerla, lo que mejora el cutis.
  • Nutrientes que alimentan la piel, como aminoácidos y ácidos grasos monoinsaturados (presentes en los aceites de espino amarillo, de rosa mosqueta, de argán, de hueso de albaricoque o de melocotón y otros aceites vegetales).
  • Silicio orgánico, que afirma el tejido conjuntivo (el que sostiene la piel), lo que disminuye la flacidez y, con ello, las arrugas. Abunda en la cola de caballo, el bambú o la cascarilla del arroz.
  • Enzimas naturales que frenan la producción de queratinocitos, como las presentes en la clorofila de las algas verdes.
  • Antioxidantes como las vitaminas A (betacarotenos), C y E, que se encuentran en numerosas plantas, y principios activos más específicos como el resveratrol de la uva, el sulforafano del brécol o las antocianinas de la frambuesa.
  • Fitoestrógenos que atenúan los efectos envejecedores de la retirada de estrógenos tras la menopausia. Se encuentran en la soja, el trébol rojo y la borraja.

Lo ideal es comenzar a emplear este tipo de productos a partir de los treinta años. Las pieles secas requieren atención antes que las grasas –que presentan menos arrugas– y mayores cuidados. Las cremas deben aplicarse sobre una piel limpia y tonificada, y tras el sérum, en caso de emplearlo.

LAS CLAVES DE UNA PIEL SANA

  • Cuidado con el sol. Evitar tomarlo en las horas centrales del día y hacerlo siempre con una buena protección natural.
  • Protegerse del viento. Es mejor no exponer el cutis a la agresión del frío o el viento y, siempre que se pueda, hacerlo con una buena crema nutritiva que lo proteja. limpieza nocturna.
  • Retirar todas las noches el maquillaje y las impurezas adheridas a la piel.
  • Eliminar toxinas.
  • Evitar el tabaco, comer alimentos naturales, frescos, llenos de vitaminas y antioxidantes, y reducir las grasas saturadas.
  • Agua suficiente. Conviene beber unos 2 litros de agua al día.
  • Evitar dietas yoyó o con pérdidas de peso bruscas.
  • Moderar el estrés e intentar dormir 7 u 8 horas.

ELEGIR UNA CREMA ADECUADA

En el contorno de los ojos y de los labios se forman líneas de expresión como resultado de repetir algunos gestos. Con el tiempo, estos pliegues se convierten en arrugas, ya que la piel de esta zona es muy delicada. Para tratarla existen productos específicos muy hidratantes y nutritivos.

No existe la crema ideal que cuente con todos los ingredientes antiedad, pero se pueden alternar diferentes productos para buscar el equilibrio.

Conviene evitar derivados del petróleo como siliconas y parafinas, que al taponar los poros de la piel impiden su adecuada oxigenación.

Tampoco es aconsejable abusar de los productos tensores de la cara conocidos como flash, que acaban alterando la elasticidad de la piel. Además, es mejor evitar ingredientes tóxicos, peligrosos o sospechosos como colorantes o conservantes del tipo parabenes o fenoxietanol.

CuerpoMente

También podría gustarte

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Aceptar Lee mas