#España | Vivendi quiere tener el 10% de Prisa y crear un pacto accionarial que orille al Santander

La entrada de Vivendi adquiriendo el 7,6% de las acciones de Prisa al banco londinense HSBC supondrá un antes y un después en la gestión del grupo de medios. Fuentes internas conocedoras de las operaciones aseguran que la multinacional francesa quiere establecer en Prisa una posición tranquila pero duradera en el tiempo, y que su principal objetivo ahora mismo es seguir adquiriendo pequeños paquetes accionariales con la meta de llegar al 10% del capital de la empresa cotizada, que recientemente vivió la destitución de su antiguo consejero delegado Javier Monzón, avalado por la presidenta de Banco Santander, Ana Botín.

El modo de hacerlo, según indican fuentes del sector, será adquiriendo pequeños paquetes accionariales de accionistas minoritarios descontentos con el Grupo Prisa. Pueden surgir muchas opciones si se tiene en cuenta la nefasta evolución bursátil de la empresa en los últimos años, pues ha perdido un 98% de su valor desde el año 2010.

La buena relación de Telefónica y de Vivendi viene de lejos, y junto con el trabajo de Amber Capital ahora quieren formar un núcleo accionarial estable

Con este aumento de capital que está diseñándose, Vivendi quiere mandar dos mensajes. En primer lugar, un mensaje de compromiso con Prisa al cerrar un pacto accionarial estable con Telefónica -cuyo cambio de parecer precipitó la caída de Monzón- y con Amber Capital, el fondo con sede en Londres que ha puesto al nuevo presidente del grupo, Joseph Ourghoulian. Los negocios de Telefónica y Vivendi vienen de largo y el entendimiento es total entre la empresa cuyo CEO es José María Álvarez-Pallete y los franceses. No en vano, Vivendi fue accionista de Telefónica hasta 2019 y ambas empresas han desarrollado negocios conjuntos en Brasil y en otros países de Iberoamérica.

En segundo lugar, la multinacional gala se alinea en contra de los intereses de Banco Santander, según aseguran fuentes financieras, puesto que se considera que hasta ahora el banco cántabro ha ejercido sobre Prisa una capacidad de control que no se correspondía con su participación accionarial -apenas un 4,14% según la CNMV-.

Consejo de administración

En términos de gestión, el aumento de capital de Vivendi se trasladará en que la empresa nombrará a un miembro para el consejo de administración, tal y como le corresponde por participación. Todavía no está decidida la persona que entrará en el órgano de gobierno del Grupo Prisa, aseguran las citadas fuentes.

Mientras tanto, cabe la posibilidad también de que el actual presidente ‘interino’ de Prisa, Ourghoulian, mantendrá su puesto por el momento mientras que se tratan de solucionar otras prioridades. El financiero francés de origen armenio ya marcó hace unas semanas cuál sería su línea de actuación en Prisa, al asegurar que no había invertido 300 millones «para hacer favores al Gobierno».

Negocio publicitario

Para Vivendi, la entrada en Prisa con 50 millones de euros no es especialmente onerosa pero tiene sentido estratégico. Fuentes del sector aseguran que su interés en Prisa no va más allá de mantener una posición financiera estable y reflotar el negocio de la compañía.

Vivendi además es propietaria de la agencia de publicidad Havas Media, que en España tiene como vicepresidente al independentista y antiguo propietario del diario ‘Ara’, Ferran Rodés. Mediante la entrada de Vivendi en Prisa se pueden conseguir sinergias en la contratación de publicidad a través de Havas que ahora puede contar con el potencial de fuego publicitario de la Cadena Ser, ‘El País’ y ‘Cinco Días’, indican a este periódico fuentes del mercado muy bien informadas.

Juan Luis Cebrián -que recientemente ha montado una productora cinematográfica junto a su hija tras haber perdido la influencia en el grupo- y el propio Monzón quedan de esta manera definitivamente alejados de la gestión mediática de Prisa, aseguran estas fuentes.

La posición de Santander

Otras fuentes distintas aseguran a este periódico que después de este cambio accionarial quien queda en posición complicada es precisamente Banco Santander. El banco cántabro, en una decisión personal de Ana Botín, mantuvo una política de intervencionismo en Prisa -entidad de la que es, además de accionista, el principal acreedor-. Tanto Santander como HSBC, que ahora se marcha del grupo, como Caixabank que también ostenta una pequeña participación, tuvieron que convertir su deuda en acciones ante la imposibilidad del grupo alineado con el PSOE de pagar.

Ahora estas fuentes aseguran que será más difícil todavía para Botín explicar a sus accionistas el mantenimiento de su posición en el Grupo Prisa, donde ahora ostenta el mismo capital pero a diferencia de lo que ha pasado en la época de Monzón, no tiene capacidad directa de influencia en el grupo. Javier Monzón, ya fuera de Prisa, seguirá siendo presidente del banco digital de Santander, Openbank.

Por: Ok Diario
Autor: Mario Moratalla
Fecha de publicación: 2021-01-23 01:31:51
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