Vampiros (as) emocionales seriales (Inteligencia para el éxito)

Vampiros (as) emocionales seriales Por: Braulio Jatar Alonso

       Hay quienes dicen que las emociones son energía, otros las definen como reacciones psicofisiológicas. Vampiros emocionales son quienes a costa de tu energía, vitalidad y alegría viven y se desarrollan. Tristemente afectan tu armonía porque todo critican y de todo se quejan. Un vampiro emocional aprovecha tu vulnerabilidad y eterna disposición de amor y servicio, para afectarte voluntaria o involuntariamente, contagiándote su pesimismo y negatividad.  

       En su libro Vampiros emocionales, el doctor Albert J Bernstein pregunta a sus lectores: «¿Alguna vez has sentido cuando estás en presencia de ciertas personas, o una en concreto, como que estás sin fuerzas, con sensación de peligro, pero que no puedes alejarte de esa persona o personas? El psicólogo clínico y periodista advierte que el vampiro emocional no busca tu sangre, como el mitológico personaje de novela de terror; sino que busca y consume tu energía. Te busca para descargar toda su negatividad y todos sus problemas encima de ti, pero sin ningún propósito de enmienda, es decir, es la típica persona que te envuelve, te absorbe, te manipula, se desahoga, y luego se va, dejándote totalmente debilitado y agotado.

       Los rehenes emocionales son víctimas y por el contrario, los vampiros son victimarios. En ambos casos las emociones son las armas. Estos impulsos para la acción son como la luna con un lado brillante y el otro oscuro, dependiendo de nuestra capacidad para gerenciar sus efectos. Cuando usas las emociones para construir a tu alrededor un ambiente que permita el alcanzar los objetivos propuestos, conviertes en herramienta de desarrollo personal, lo que para otros es un arma destructiva.

¿Cómo protegerse de los vampiros emocionales?

Huye

Una de las estrategias que puedes usar para este tipo de caso es huir, alejarse de este tipo de persona es lo más sano que puedes hacer, pero existen circunstancias y lazos por los cuales algunas veces estamos atados y huir a veces no funciona cuando son familiares.

No hacer caso de lo que dice

Muchas veces la verdadera solución es ignorarlo lo más que podamos y ser indiferente, esta técnica los mantiene a raya y pronto se darán cuenta de que no muestras ningún tipo de interés en lo que dicen y terminaran por alejándose ellos mismo.

Poner límites

Una de las técnicas efectivas es ponerle límites, eso lo hacemos sabiendo cómo frenarlos y poniéndole barreras en cuanto a la información que le suministramos, es mejor mantenerlos distanciado de nuestra información diaria o de nuestra vida, también en el entorno profesional, hazle saber que no ventilas las cosas que haces con cualquiera y que eres una persona reservada, así los vampiros emocionales se alejaran y no podrán causarte ningún daño.

       Es fácil entender que si las emociones te controlan estarás a merced de ellas y de quienes las usen en tu contra. Pasa lo mismo que con el poder de la palabra, como veremos cuando revisemos nuestra Fórmula P+E+P, que nos permite hacer del verbo un utensilio para edificar puentes con el resto de las personas o, por el contrario, usarlas para dinamitar los canales de comunicación con estas.

       Las emociones tienen un poder propio que es peligroso. Eso hace indispensable ejercitar nuestras reacciones con antelación para evitar sucumbir ante el azar. Es como entrenar en un polígono de tiro para evitar disparar a las figuras inofensivas. 

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