Tipos de Pensamientos que alimentan o arruinan tu inteligencia emocional

      Tipos de Pensamientos que alimentan o arruinan tu inteligencia emocional Por: Braulio Jatar Alonso

Mucho se ha escrito sobre el pensamiento y el lenguaje; algunos textos son complicadísimos por lo que preferimos los de mensajes sencillos. Dentro del grupo de estos últimos, tenemos el libro de Anthony Strano denominado «El potencial del pensamiento positivo», en el cual nos repite; «Eres lo que piensas», y a continuación remarca que lo que decimos, lo que sentimos, todo tiene su origen en la mente.

«La energía de la mente humana es el pensamiento. Posiblemente es el mayor pero a la vez el menos comprendido de los recursos energéticos del Universo». El autor detalla la división de los pensamientos en cuatro grupos:

       1.  Pensamientos necesarios o mundanos. 

       2.  Pensamientos inútiles. 

       3.  Pensamientos negativos y/o destructivos 

       4.  Pensamientos positivos y/o sutiles.

       Y sobre cada uno de ellos nos dice:

  1. Pensamientos necesarios. Son  aquellos que se refieren a nuestra rutina diaria como ¿Qué comemos? ¿Qué tengo que  hacer hoy? ¿Cuándo tengo que pagar el alquiler?, etc. Son pensamientos que tratan con la rutina diaria.
  • Pensamientos inútiles. Son del tipo ineficaz, improductivo, sin resultados. La ciencia dice que diariamente creamos entre 30,000 y  50,000 pensamientos. Aunque no todos son inútiles, aun así este tipo nos vacía de nuestra fuerza interior y nos hacen sentir cansados. 
  • Los pensamientos negativos. Son los más dañinos, especialmente hacia nosotros mismos. Están basados en la ira, avaricia, expectativas insatisfechas, desacuerdos, celos, etc. No importa cuánta razón tengamos, pensando con negatividad siempre seremos los perdedores.
  • Los pensamientos positivos. Son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacitan para ser constructivos. Siempre nos dan beneficios, en todas y cada una de las situaciones, sin atraparnos en la apariencia externa de los hechos o acontecimientos. 

En mi libro Inteligencia Emocional en Situaciones extremas, señalamos que surge de del sentido común -el menos común de todos- que solo con pensamientos positivos generamos el mapa de la vida en que deseamos vivir.  Pero, por el contrario, la mayoría se empeña en dibujar unos planos de su existencia con el lápiz del pensamiento negativo, justamente el mayor destructor de nuestros sueños y capacidades para alcanzar la meta soñada.

       Imaginen a un bateador plantado frente al lanzador en un juego de béisbol pensando «me va a ponchar» -aunque algunos se lo merecen-, o un pateador frente al arquero para cobrar un penalti con un «soy tan malo que no voy a meter gol». ¿Qué posibilidad de éxito tienen?  La respuesta es evidente. Pero esa certeza en cuanto a cómo vemos el fracaso en el pensamiento ajeno, no lo traspasamos a nuestra mente y nos permitimos el atrevimiento de apostar al éxito pensando en el fracaso de nuestras acciones. En sentido contrario, recordamos el caso del extremo del Alcoyano, un inexistente equipo de fútbol español, que lanzaba los corners y él mismo corría a rematarlos. Obviamente nunca llegaba a tiempo y, además de perder su equipo, demostraba que los pensamientos inútiles sólo producen risa, en el mejor de los casos.

Es el primer libro de Inteligencia emocional escrito en situaciones extremas. El autor abogado, comunicador social y profesor de derecho e inteligencia emocional, es un preso político en Venezuela de acuerdo a calificación de la ONU, OEA, HRW y otras ONG. En su celda de aislamiento redactó el manuscrito y en el ambiente carcelario y de privación de libertad, ha puesto a prueba sus enseñanzas.

       Los pensamientos negativos o inútiles son nuestros primeros obstáculos hacia el objetivo. Imaginen a cualquier atleta ante una competencia pensando en no poder saltar, correr, nadar o lanzar lo suficientemente alto, rápido o fuerte para lograr el objetivo. Obviamente se hace imposible poder sobreponerse a la barrera creada en nuestra mente. Así de poderosos son nuestros pensamientos negativos, pero también así de poderosos son los positivos.

       La capacidad de insertar pensamientos de éxito ante un desafío es de lo  que usted debe incorporar a su estilo permanente de vida. Cambie el NO, por el SÍ, y la realidad se transformará dentro de su mente y en consecuencia desde ella misma hacia el mundo exterior. El mundo exterior lo crea usted conforme a sus pensamientos. Una persona deprimida en París no es lo mismo que una persona enamorada en la misma ciudad, a la misma hora, en el mismo lugar. ¿Qué cambia?  El observador y con ello se transforma su realidad interna y externa.

       Lenguaje y pensamiento son herramientas poderosas para influir en nosotros y nuestro entorno. Son como el lente de una cámara que pierde foco o amplia la imagen conforme a estos dos elementos. Los pensamientos y verbo negativo crean un cuadro borroso de nuestro camino. Por el contrario, focalice en lo positivo y el paisaje será colorido. 

       En su blog, Àngels Varó Peral presenta uno de las más claras explicaciones sobre el tema y se pregunta: ¿Cuál es la relación entre el pensamiento y el lenguaje? ¿Son lo mismo? Si no lo son, ¿cómo se relacionan? Responde a las preguntas señalando que el pensamiento se caracteriza por la utilización de conceptos. Los seres humanos poseemos una amplia red de conceptos, y esta red de conceptos, se encuentra registrada y fijada en las palabras que componen el vocabulario de la lengua que hablamos.  

       La relación entre pensamiento y lenguaje viene expresada en cuatro tesis:

  1. El pensamiento es lenguaje. John B. Watson, conductista, defendió la identidad de ambos procesos y negó la posibilidad de pensar a todos los seres que carecen de lenguaje.
  • El pensamiento depende del lenguaje. Sapir y Whorf sostuvieron que el lenguaje no es un simple instrumento de comunicación de ideas, sino que determina la formación de ideas.
  • El lenguaje depende del pensamiento. Jean Piaget, cognitivista, subordinó el desarrollo del lenguaje al desarrollo del pensamiento.
  • Interdependencia entre pensamiento y lenguaje. Lëv S Vygotski sostuvo que ambos procesos dependen el uno del otro.

        Imagine usted explicando a su esposa que la ama sin usar la palabra amor. ¿Cómo puede exponer ese sentimiento sin la palabra? Usted sabe que siente algo adentro que lo hace feliz, que lo eleva, que lo alza, pero ¿es eso amor? El ser humano no sólo piensa en lo que los sentidos registran, también tiene acceso a valores, emociones, ideas, conceptos; una gama infinita de elementos que no se perciben por los sentidos. ¿Qué es bonito? ¿Qué es feo?

       La Programación Neurolingüística (PNL) postula que todos tenemos nuestra propia visión del mundo, así como que esta visión se basa en los mapas internos que hemos ido construyendo a través de nuestro lenguaje y de nuestros sistemas sensoriales de representación, como resultado de nuestras experiencias vitales individuales. Son estos mapas lingüísticos los que determinarán, más que la propia realidad, cómo interpretaremos el mundo que nos rodea, cómo reaccionaremos ante él, qué significado extraeremos de nuestras experiencias y cuál daremos a nuestros comportamientos. Como señala el Hamlet de Shakespeare: «No hay más bien ni mal que el que el pensamiento construye».

       Una de las creencias fundamentales de la PNL, nos dice Robert Dilts autor del libro  «El poder de la palabra», consiste en que, dada una misma realidad, si enriqueces o expandes tu mapa del mundo podrás percibir más opciones disponibles. Como resultado de ello, actuarás con más eficacia y mayor sabiduría, sea lo que sea lo que estés haciendo. Una de las misiones prioritarias de la PNL consiste en crear herramientas (como los patrones de «El poder de la palabra») que ayuden a las personas a ampliar y enriquecer sus mapas internos de la realidad. Según la PNL, cuanto más extenso y rico sea tu mapa del mundo, más posibilidades tendrás para manejar los retos que la realidad te plantee.

       Tomemos el mensaje de Robert Dilts  cuando señala que el poder de la palabra consiste en ayudar a las personas a desplazar su atención de un marco problema a un marco objetivo, de un marco fracaso a un marco realimentación; de un marco imposibilidad a un marco como sí.

       La fórmula P+E+P compuesta por tres simples conceptos: pensamiento, emoción y palabra es la única herramienta que usted necesita para producir todos los cambios positivos en su vida. Dedique tiempo suficiente en producir pensamientos positivos, usar frases o palabras constructivas que alimentarán emociones y elevarán su corazón, cuyo poder electromagnético es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias. Esto puede influir definitivamente en nuestra percepción de la realidad y, por tanto, en nuestras reacciones y respuestas. Active la ley PEP. Haga que el poder magnético del corazón de su corazón inunde su cerebro de pensamientos, emociones y palabras constructivas. ¡Encienda la estrella de su Universo luminoso! y cada noche brillará para usted y sus seres queridos. Confíe en la fórmula P+E+P.

BRAULIO JATAR ALONSO

ABOGADO – COMUNICADOR- ESCRITOR

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