Milagros Mata Gil y Juan Manuel Muñoz fueron liberados con medidas cautelares: Acceso a la Justicia

El director de Acceso a la Justicia, Alí Daniels informó que pasadas las 12:00 del mediodía fueron liberados con medidas cautelares Milagros Mata Gil y Juan Manuel Muñoz. Detenidos este miércoles por informar sobre una fiesta de Tarek William Saab en la que no se respetaron las medidas contra el coronavirus.

«Libertad para los dos de Anzoátegui, con medidas cautelares. Ya concluyó la audiencia, me acaba de confirmar una defensora de la zona», escribió Daniels a ND.

¿Por qué fueron detenidos?

El director y vicepresidente de la ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob, denunció este miércoles las detenciones en el estado Anzoátegui de los escritores Milagros Mata Gil y Juan Manuel Muñoz, ambos de más de 70 años de edad.

“9 pm. Equipo del Foro Penal de Anzoátegui a la orden e indagando los detalles del arresto de los escritores Milagros Mata Gil y Juan Manuel Muñoz”, indicó Himiob en su cuenta oficial Twitter.

El representante del Foro Penal señaló que no pueden estar detenidos por su edad. “Tanto Milagros Mata Gil como Juan Manuel Muñoz “Moriche”, son mayores de 70 años. El COPP (Art. 231) prohíbe que se les dicte detención preventiva en cualquier centro de reclusión. En última instancia, solo pueden ser sujetos a medidas cautelares o a arresto domiciliario”.

El periodista Segovia Bastidas recordó en la misma red social lo siguiente: “La escritora venezolana Milagros Mata Gil, de 70 años, fue arrestada en El Tigre, por escribir un artículo y publicarlo en WhatsApp, en el que acusaba a Tarek William Saab de organizar una fiesta masiva en medio de la pandemia. El poeta era el administrador del grupo de WhatsApp”.

Detención habría sido por “incitar al odio”

Mata Gil detalló, en un mensaje adjunto a un tuit de Segovia Bastidas que fueron detenidos por efectivos del Conas y Faes.

“Nos dejarán detenidos esta noche y mañana nos presentarán en tribunales. Por incitación al odio por orden de Tarek W. Saab”, indicó la escritora.

Esta es la crónica íntegra que escribió Milagros Mata Gil en torno a la fiesta a la que habría acudido Tarek W. Saab:

Fiesta mortal

I.
El asunto es que el afán de figuración social de los recién vestidos resulta tan grande como lo es su narcisismo, variante de la estupidez. Entonces, enviaron y recibieron 800 invitaciones. Contrataron 200 personas para el manejo del catering, el bar y el servicio, ujieres, vigilancia, guardaespaldas, acomodadores, decoradores. Y eso sin mencionar el personal externo relacionado con los invitados al pantagruélico evento.

II.
Dicen que la planner de bodas, empresaria ultraconocida, tenía síntomas de Covid, pero no estaba dispuesta a perder un contrato de seis cifras altas en dólares.

Era acondicionar el Club Sirio en Lecherías para la fiesta celebratoria de un matrimonio doble. Por ahí circulan las fotos. Novias de impoluto blanco y amplias faldas. Muy clásico todo. Damas enjoyadas a las que casi se les huele el perfume y otras, de cerradas túnicas con visos dorados y burkas, a las que casi se les siente el olor.

Y todos sin tapaboca. Y todos abrazados. Nada de aislamiento social. Torres de pasapalos y dulces de la rica y exquisita variedad árabe. Comamos y bebamos, que luego moriremos. Carpe diem y todo el epicureismo de esa raza.

La fiesta fue un éxito. Y más que las novias, las estrellas fueron, dicen, Tarek Saab y su madre Alía.

III.
De El Tigre fueron en caravana alegre. Musulmanes y cristianos bien avenida. Por supuesto, nada de jamón. Nada que oloriera siquiera a cerdo. Ante todo, la higiene alimentaria según el Profeta.

Una o dos semanas después, comenzó la epidemia que ha hecho colapsar las clínicas y hospitales tanto de Barcelona y Puerto La Cruz como de las poblaciones circunvecinas. 600 contagiados y sumando. Algunos muertos. Los invitados a la boda y sus familiares y después sus empleados y los familiares de los empleados. La planner, el marido y todo el personal contratado para el servicio y la familia y los amigos. Decían que el propio Fiscal estaba infectado, pero vistas sus pesquisas faranduleras, quizá no.

IV.
Hubo un tiempo en que la colonia árabe era modesta. Disfrutaban de sus ganancias, eso sí. Pero sin ostentación. Sus nuevas y desmadradas riquezas, insertados en el turbio y voraginoso cauce de los negocios con este desgobierno, los han hecho resbalar hacia la superficialidad del lujo mostrable y demostrable. Hacia la obscenidad y las secretas búsquedas de placer. No olvidemos el asunto de los suicidios acordados. La decadencia. La decadencia. Y aún falta.

Pero de ésta, pagaron alguna consecuencia.

Compartir:

SIGUENOS EN GOOGLE NEWS

Para combatir la censura en otras redes te invitamos a suscribirte a nuestro nuevo canal de Telegram

SUSCRIBETE A REPORTE CONFIDENCIAL EN TELEGRAM

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Usamos cookies para asegurar que te damos la mejor experiencia en nuestra web. Si continúas usando este sitio, asumiremos que estás de acuerdo con ello. Aceptar