¿Qué es el fototipo de la piel y en qué puede influir?

El sol tiene consecuencias cambiantes en relación con las características dérmicas particulares. Por ello, la mejor forma de protegernos de la radiación es conociendo el concepto del fototipo. ¡Te contamos más!.

Todos hemos notado alguna vez que la reacción de la piel expuesta al sol no es igual para una u otra persona. Sin embargo, nos limitamos a atribuir este fenómeno a que las pieles de una tonalidad oscura son más resistentes. Lo cierto es que existe una clasificación científica denominada fototipo de la piel que tiene múltiples utilidades.

De esta manera, conocer el lugar exacto en la clasificación de los fototipos cutáneos permite anticiparse al daño que puede soportar el tejido dérmico frente a la radiación ultravioleta, así como el riesgo de padecer enfermedades asociadas a la exposición (cáncer o envejecimiento prematuro).

¿Qué es el fototipo de la piel?

El fototipo de la piel es la capacidad y respuesta que evidencia la dermis frente a la radiación solar, la que tiene un vínculo directo con la tonalidad de cada persona. En efecto, el desarrollo extendido del tema y de la clasificación que abarca 6 categorías estuvo a cargo del Dr. Thomas Fitzpatrick en 1975.

La investigación del mencionado dermatólogo tomó en cuenta para el análisis factores como el color de la piel, el color del cabello, el tipo de estimulación de la piel en forma de bronceado (relacionado con la melanina) y la asiduidad de las quemaduras.

A pesar de haber sido una investigación detallada, se considera que los resultados presentan un cierto grado de subjetividad, puesto que se realizaron entrevistas a los afectados por el sol que trascendieron en las conclusiones.

Características de los fototipos de la piel

Los 6 fototipos que entran en la clasificación de Fitzpatrick tienen particularidades en función de los colores de la piel, del cabello y de los ojos. Además, comprenden la reacción a la radiación solar.

Piel clara expuesta al sol.

Fototipo 1

Para el fototipo 1 el color de la piel es muy claro y se asemeja a una tonalidad marfil. Los ojos pueden variar entre tonos claros de gris, azul y verde.

A su vez, el cabello tiende a ser rubio claro o rojizo. Por último, la reacción al sol muestra quemaduras ante una exposición moderada, pero con bronceados inexistentes o escasos, ya que ocurre descamación.

Fototipo 2

La piel es clara o pálida, mientras que el cabello resulta rubio. Asimismo, los ojos se encuentran entre los verdes, los azules y los grises.

Ante la exposición del cuerpo al sol, las pecas aparecen en ocasiones y el bronceado se produce de forma leve. Además, el proceso de descamación ocurre de manera reiterada.

Fototipo 3

Las personas presentan un color de piel clara o dorada y el pelo castaño claro. Sus ojos van desde marrones claros hasta una tonalidad avellana. En cuanto a la respuesta al sol, las quemaduras se dan en episodios menos frecuentes y el bronceado es regular.

Fototipo 4

El tono de la piel es marrón claro o moreno. Para los ojos se establece el marrón oscuro. Aunado a esto, el cabello sigue la línea del castaño oscuro.

Entre tanto, la reacción frente al sol no supone la aparición de pecas y las quemaduras por exposición moderada son una rareza. También, el bronceado es ocasional y apunta más hacia un incidente aislado.

Fototipo 5

El factor común del color de piel es el marrón oscuro y recibe el nombre de mediterráneo. Así pues, denotamos un matiz de ojos que puede ser negro o marrón oscuro.

Al mismo tiempo, el cabello no se aparta de las dos tonalidades antes mencionadas. Como dato final, la respuesta de la dermis al sol es buena, ya que rara vez se quema y el bronceado es reiterativo.

Fototipo 6

La clasificación del fototipo 6 se refiere a la tonalidad más oscura de piel junto a un color de ojos y cabellos negros. En el caso de las personas dentro de este grupo, las pecas no aparecen con la recepción de rayos solares. Otro factor llamativo es que no se queman y el bronceado ocurre en la totalidad de las exposiciones.

¿Qué tener en cuenta a la hora de broncearse?

Una consideración inexorable para todas las personas que, por alguna razón, vayan a recibir sol por tiempos prolongados, se basa en la utilización de protector solar. A pesar de que se cuente con fototipos más resistentes, como el 5 y 6, la necesidad de un bloqueador es imperante para evitar afectaciones mayores en la piel con el paso de los años.

Dependiendo del país donde te encuentres, los cuidados frente al sol que se requieren pueden ser mayores. Las dos zonas que ameritan máxima protección frente a la radiación solar son las cercanas al Ecuador (línea imaginaria de latitud 0) y las de mayor altitud. En el caso de estas últimas, se debe a que las nubes junto a la capa de aire resultan disminuidas.

Cuidados para los fototipos de piel 1 y 2

La exposición al sol para los fototipos 1 y 2 debe ser controlada, ya que existe riesgo elevado de sufrir cáncer de piel y envejecimiento prematuro. Es imprescindible utilizar bloqueador con un factor de protección de 30 en adelante. Otra buena medida es llevar ropa que exhiba un factor de detención ultravioleta superior a 30.

Protector solar aplicado por tener fototipo 1 y 2.

Cuidados para fototipos de la piel 3 en adelante

Aunque para los fototipos de la piel comprendidos entre 3 y 6 existe un menor peligro de enfermedades, no es recomendable descuidar las atenciones básicas.

El factor de protección mínimo requerido del bloqueador solar es de 15. Sumado a esto, se vuelve preferible la implementación de ropa con buena respuesta a la radiación ultravioleta, así como también sombreros y gafas. Y como medida preventiva, una revisión dermatológica al año sería lo ideal para descartar anormalidades.

El fototipo de la piel es un indicador para aprender a cuidarnos

La condición de acudir a un especialista con regularidad depende de factores genéticos, de la clasificación del fototipo de la piel que se presente y de alguna condición clínica adicional que se enfrente.

En resumen, se recomienda un mayor cuidado en las siguientes circunstancias:

  • Fototipos 1 y 2.
  • Haber utilizado con periodicidad las cámaras de bronceado.
  • Tener familiares cercanos que haya padecido melanoma.
  • Presentar un debilitamiento del sistema inmune.
  • Exhibir una edad avanzada.

De todas maneras, el uso de los bloqueadores solares y protectores se impone, inclusive cuando parece que el día no está tan despejado. Reflejos en el agua y hasta en la nieve pueden generar acumulación de daño en los melanocitos, que son las células de la piel encargadas de formar melanina.

800Noticias

Por: Reporte Confidencial

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