Trabajadores exigen vacunas y tripartismo para abordar el salario

Dirigentes aseguran que este 1º de mayo la clase trabajadora venezolana se sale de lo tradicional, que era solamente pedir un salario digno, para pedir un paquete de medidas sociolaborales que atiendan las necesidades de los trabajadores venezolanos


En su día, la golpeada clase trabajadora venezolana exige al gobierno de Nicolás Maduro que cumpla con el mandato de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de convocar reuniones tripartitas para abordar la destrucción de su calidad de vida, así como también piden que se garantice un pronto suministro de vacunas contra la covid-19, principalmente para los trabajadores sanitarios.

El sindicalista Pablo Zambrano, de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud), exige que se vacune al personal de salud incluyendo a los jubilados del sector, que son aproximadamente unas 90.000 personas, muchas de las cuales han sido nuevamente contratadas en los centros asistenciales ante la insuficiente cantidad de personal que queda luego de la migración de profesionales por la crisis económica.

Indica que el gobierno debe autorizar a Fedecámaras que ejecute su plan de vacunación gratuita que contempla una primera importación de seis millones de dosis y en el que están incluidos los trabajadores de las clínicas.

El dirigente sindical denuncia que, a pesar de la pandemia, el gobierno de Maduro no ha dotado de equipos de bioprotección a los hospitales, lo que ha obligado a muchos trabajadores a buscar donaciones con las que puedan comprar material para fabricarse ellos mismos sus tapabocas, pues el salario no alcanza siquiera para alimentarse. «Vivimos un tipo de esclavismo con un salario impuesto y limitaciones para la protesta».

El avance inflacionario ha deteriorado el poder adquisitivo de los trabajadores tanto de la salud como del resto de los sectores del país. En agosto de 2018, el gobierno de Maduro impuso un paquetazo económico con el que fijó el salario en medio petro, que al momento de su aplicación equivalía a 30 dólares al mes, para que el ingreso de los trabajadores se fuera ajustando a medida que lo hacía la moneda digital del chavismo, cuya cotización la determinaba el precio del barril de crudo venezolano. Esto no se cumplió. El petro siguió subiendo y dejó el salario atrás. Si esto su hubiese hecho, hoy el ingreso mínimo estuviese en 77,40 millones de bolívares (27 dólares y medio).

«El salario es un reflejo del fracaso de las medidas que se tomaron en ese momento, que además establecieron un sistema de remuneraciones para los trabajadores que centralizaron las escalas y tabuladores salariales. Esto ha logrado que cada vez que se devalúa la moneda, por supuesto se devalúa el salario, y en este momento prácticamente el promedio salarial de los trabajadores del sector salud está en unos cuatro o cinco dólares mensuales. Es una de las situaciones más graves que vivimos. La gente paga para trabajar porque gastan más en pasaje que lo que reciben como remuneración«.

Zambrano asegura que la reciente medida de pagar los salarios por el sistema patria no ha permitido que entes públicos puedan descontar de las cuentas de los trabajadores los pagos por beneficios como seguro social, vivienda, cajas de ahorro y seguro funerario. «Hemos tenido casos ya de gente que para darle su cristiana sepultura o cremarlo hay que recoger entre todos. Ese hecho también ha traído que ya hay cajas de ahorro que están quebrando porque no tienen cómo pagar salarios».

Ante esta situación, trabajadores convocaron para este sábado 1º de mayo a una serie de acciones en las redes sociales y en la calle en varios estados del país para exigir la vacuna contra la covid-19 para todos y la «vacuna contra el hambre que no es más que un salario digno».

Edicson Hernández, delegado de prevención del Hospital Universitario Dr. Luis Razetti de Barcelona, estado Anzoátegui, y coordinador general del movimiento de los trabajadores de la salud, convocó a través de un video publicado en Twitter a los trabajadores de los centros de salud del país, a representantes de gremios y sindicatos y a estudiantes universitarios a concentrarse en la puerta principal del hospital este 1º de mayo para exigir al gobierno de Maduro un plan de vacunación masivo para todos los venezolanos, mejores condiciones de trabajo y salarios acordes a la canasta básica, que se ubica en unos 700 dólares, de acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).

«Basta ya de seguir siendo esclavos modernos del siglo XXI. Entiendan de una buena vez que los trabajadores no queremos morir, queremos vivir. Por eso hacemos el llamado a todos los trabajadores del estado Anzoátegui a alzar la voz de protesta contra un gobierno que nos tiene condenados al hambre y a la miseria», expresó Hernández.

De acuerdo con la ONG Médicos Unidos Venezuela, en el país fallecieron 522 trabajadores del sector salud hasta el 29 de abril.

Sindicalistas y trabajadores de las empresas básicas de Guayana también planean concentrarse en distintos puntos para marchar por el respeto a sus derechos laborales.

«En Ciudad Bolívar y en todo el estado los distintos gremios nos vamos a concentrar a las 8:00 am para hacer una asamblea, cumpliendo con las normas de bioseguridad, y hacer una caminata hasta el Hospital Ruiz y Páez para rendirle homenaje a los trabajadores fallecidos por la covid-19 y exigirle a la dictadura vacunas masivas para el país», afirmó José Basanta, dirigente sindical de Bauxilum, quien agregó que los trabajadores venezolanos conmemoran su día sin salario, sin beneficios, sin seguro médico y con las empresas donde trabajan destruidas.

Este 1º de mayo se cumplen 134 años de la gesta de los llamados mártires de Chicago, un grupo de sindicalistas que fueron encarcelados y ejecutados cruelmente por el gobierno de Estados Unidos en 1887 luego de haber realizado una serie de protestas para exigir, principalmente, la reducción a ocho horas de una jornada de trabajo que superaba las 12 horas.

El lema fue: «Ocho horas para trabajar, ocho horas para dormir y ocho horas para la casa».

Esta lucha por derechos laborales se extendió por todo el mundo y cada año, hasta el siglo XXI, el 1º de mayo es una fecha para exigir al gobierno de turno mejoras reivindicativas.

Cumplir el mandato

León Arismendi, director del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), dijo a TalCual que el gobierno de Maduro debería cumplir con las recomendaciones emitidas por la Comisión de Encuesta de la OIT relativa a Venezuela y convocar una Comisión Nacional de diálogo tripartito que discuta y apruebe un conjunto de medidas económicas que posibiliten la recuperación progresiva del salario, la inversión productiva y el empleo, así como también resolver la hiperinflación.

«Sin frenar la hiperinflación, no sé qué medidas podrían ayudar a empezar a recuperar el salario».

En este sentido, Froilán Barrios, coordinador nacional del Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess), asegura que este 1º de mayo las exigencias de la clase trabajadora venezolana se salen de lo tradicional, que era solamente pedir un salario digno, para pedir un paquete de medidas sociolaborales que atiendan las necesidades de los trabajadores venezolanos.

«Lo lógico es que el 1º de mayo los trabajadores tengan una respuesta por parte del Ejecutivo nacional porque es a quien le corresponde atender la quiebra del poder adquisitivo que los venezolanos han venido arrastrando de manera incesante sobre todo después del año 2013. Ya venía antes del 2013, durante el periodo de Chávez, pero ahora mucho más hasta el punto de que el salario mínimo es una ridiculez, algo mísero y simbólico de uno o dos dólares. Lo lógico sería que atendiera lo que está en el mandato constitucional, que es el artículo 91, pero evidentemente el gobierno no va a hacerlo».

Desde que Venezuela entró en un proceso hiperinflacionario en noviembre de 2017 el poder adquisitivo de los venezolanos se ha venido abajo y ningún ajuste salarial ha logrado recuperarlo. Actualmente el salario mínimo, de 1.800.000 bolívares, equivale a 65 centavos de dólar al tipo de cambio oficial, el ingreso más bajo del mundo que ha hecho que buena parte de la población trabaje en la economía informal.

De acuerdo con un estudio elaborado por el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), casi la mitad de la población económicamente activa se dedica a actividades independientes, es decir, uno de cada dos venezolanos trabaja por su cuenta, lo que no significa necesariamente que no sea profesional ni que esté excluido del sector formal. Vendiendo arepas, empanadas y hasta hielo reciben más dinero que en su puesto de trabajo.

Coincidiendo con Arismendi, Barrios señala que los trabajadores aspiran que el gobierno se siente con los principales representantes de las centrales sindicales y con dirigentes de organizaciones de empleadores como lo ha exigido la Comisión de Encuesta de la OIT y como recientemente ordenó el Consejo de Administración del organismo en su reunión en marzo de 2021, en la que le dio chance hasta mayo para convocar a un diálogo social. «La semana que viene el gobierno tiene que darle respuesta a esa exigencia so pena de que la OIT tome acciones de sanciones en su próxima asamblea anual».

El Director General de la OIT, Guy Ryder, debe informar a los miembros del Consejo de Administración a más tardar el 3 de mayo de 2021, sobre las medidas que adopte el gobierno de Maduro para dar cumplimiento a las recomendaciones de la Comisión de Consulta, junto con detalles de cualquier asistencia técnica solicitada o proporcionada.

El coordinador del Fadess considera que en las reuniones tripartitas con empleadores privados y con los trabajadores se debería discutir un amplio paquete de medidas que restablezcan el valor de la moneda y el poder adquisitivo. «Hablar solamente de un aumento de salario suena insuficiente. Tiene que ver con un menú completo de medidas relacionadas con el salario, el restablecimiento del sistema de salud, tenemos que ver el tema de las vacunas que debe ser atendido. Y esos bonos que está asignando el gobierno no pueden ser el sustituto del salario. Son limosnas que el aparato gubernamental asigna que no le dan en absoluto ningún poder adquisitivo al trabajador».

Sin embargo, sostiene que se trata de un «gobierno insensato que no ha querido durante todo este tiempo reunirse con ningún actor del sistema de relaciones de trabajo».



Por: Tal Cual Digital
Fecha de publicación: 2021-05-01 06:07:32
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