Exclusiva ND | Pablo Aure: Destrucción de las universidades es una política premeditada del régimen

La destrucción de las universidades venezolana se ha convertido en una tragedia nacional, y la Universidad de Carabobo (UC) no escapa de tal realidad, donde al menos el 40% del personal ha emigrado en búsqueda de mayores oportunidades.

Así lo consideró en conversación con ND el Secretario de esa casa de estudios, Pablo Aure, quien nos comentó que, a su juicio, lo que viven las universidades es una «política premeditada» del Gobierno de Nicolás Maduro, el cual ve a la educación como su peor enemigo y a las instituciones académicas como su rival a vencer.

La destrucción de las universidades nacionales, incluyendo la UC, es una tragedia nacional. ¿Cómo está la UC en este momento?

R: La destrucción de las universidades desde luego que es una tragedia nacional. La Universidad de Carabobo no escapa a la realidad que se está viviendo en el resto de las universidad públicas.

La educación es una de las condiciones necesarias para salir de la pobreza. ¿Fue intencional o fue lo que los sociólogos llaman una consecuencia inesperada de alguna otra medida?

R: No hay ninguna duda que la educación es una de las herramientas y condiciones primordiales para salir de la pobreza. Mientras más educado un país, menos pobreza existe. Es decir, cualquier gobierno serio que busque la prosperidad y la oportunidad para los países, debería invertir mucho más en la educación.

Acá en Venezuela yo no tengo la menor duda de que esa destrucción de los sistemas educativos en todos los niveles fue algo intencional. Recordemos que estamos viviendo bajo un régimen tiránico que desea tener el control de todo y ven las casas de estudios como un enemigo a vencer, y como todo enemigo a vencer, tiene que destruirlo. Por eso no tengo la menor duda de todo lo que estamos viendo en Venezuela en cuanto a la educación, el ahogo presupuestario y el maltrato hacia los maestros y sector universitario es una política premeditada de este régimen que ha visto a la educación como su peor enemigo.

¿Qué porcentaje de profesores y de estudiantes han migrado al exterior o fuera del sistema educativo?

R: El porcentaje de profesores que se ha retirado de la universidad es bastante elevado. No tengo una cifra exacta, porque no la manejamos, de cuántos se han ido de Venezuela y cuántos han migrado del sector universitario, pero sí puedo decir que no menos del 40 %, y no solo hablo de profesores, también personal obrero, administrativo y trabajadores universitario, que han abandonado las universidad en búsqueda de mejores oportunidades.

En cuanto a los estudiantes, es asombroso porque llegamos a tener en la UC una matrícula estudiantil de cerca de 63 mil estudiantes. Hoy tenemos inscritos cerca de 22 mil estudiantes en las 7 facultades y en los distintos campus de la Universidad de Carabobo. Ahora, de esos inscritos, antes inclusive de la pandemia, era alto el nivel de deserción. Una cosa es que esté inscrito el estudiante y otra que esté asistiendo a sus clases.

Tú veías salones con una matrícula de inscritos en la lista de 40 bachilleres y te podían estar asistiendo 14 por situación transporte, alimentación, equis cosa. Ya era bastante significativo antes de la pandemia.

¿Qué porcentaje de los estudiantes universitarios no están estudiando en la universidad?

R: El porcentaje de los estudiantes debe ser muy parecido a las cifras que te di con anterioridad porque hace 6, 7 u 8 años, nuestra universidad recibía 10 mil bachilleres anuales para distribuirlos en las 7 facultades. De hecho, tenemos área de influencia en Cojedes, Aragua, Yaracuy y parte del estado Falcón.

El número de bachilleres que tocaba la puerta de la UC de esos estados era aproximadamente de 50 mil, de los cuales solo ingresaban 10 mil. Pero ahora no hay un ingreso de 10 mil estudiantes anuales. De hecho en los últimos 2 años se ha reducido la matrícula casi a 0 porque solamente han ingresado en Educación, en Derecho y ahora que se están abriendo nuevamente los llamados a inscripción en el área de salud, carreras técnicas, en bioanálisis, enfermería; facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Recordemos que aquí las clases presenciales están suspendidas desde el 15 de marzo de 2020.

El CNU, ¿existen reuniones regulares? ¿Qué se discute ahí?

R: Yo no asisto al CNU, sí los rectores, pero por lo general esas son reuniones que aprueban carreras, oportunidades de estudios. A veces se convocan para dar un espaldarazo a alguna política de Nicolás Maduro, algún rechazo sobre una política que esté en contra Nicolás Maduro. Eso se ha convertido en un ente político más que académico y de la política del socialismo del siglo XXI que para nada va al rescate y la superación de las universidades venezolanas.

En las reuniones del CNU jamás discuten el asunto salarial, y te digo que aunque ese punto es quizá el foco de la lucha de los gremios, para mí la lucha no solo debe ser por mejoras salariales pues cualquier aumento se convierte en sal y agua en muy poco tiempo. Este país se lo tragó la hiperinflación para recuperar nuestras universidades.

Es menester salir del chavismo instaurando un nuevo sistema político en Venezuela en el que se reconozca la excelencia y además dónde se invierta importantes sumas en la educación en todos los niveles. Los universitarios no debemos esperar nada distinto a lo que hemos observado y padecido con el chavismo.

¿Cuál es la relación de la Universidad con el gobernador Rafael Lacava?

R: La universidad tuvo un comienzo casi tormentoso, muy difícil. No tanto el comienzo. Esa relación universidad – Lacava inició bien cuando él se inauguró como inquilino del Capitolio aquí en Carabobo, pero luego cuando quiso involucrarse en las elecciones de la Federación de Centros Universitarios, ahí se generó una ruptura entre la UC y Rafael Lacava.

Ruptura que a la fecha de hoy, Lacava nos tiene una persecución particularmente a mí porque yo tengo anulado el pasaporte por órdenes de Rafael Lacava. Prohibición de salida del país por ordenes de Rafael Lacava. Yo me involucré muchísimo en ese proceso electoral de 2018, tratando de impedir que manos oscuras llegaran a la Universidad de Carabobo para evitar el desenvolvimiento normal de los estudiantes.

Estuve allí y no aceptamos las intenciones de imponer a candidatos de Rafael Lacava. Esto debe ser primera vez en la historia que un gobernador pretende tener una FCU para él. Ahí se rompieron todas las relaciones. Al menos conmigo están rotas porque él utiliza el poder y las instituciones tratando de silenciar y vengarse de las situaciones que no salieron como él deseaba. En mi caso me debe considerar como un enemigo a vencer, a derrotar y a destruir al prohibirme la salida del país por hechos que no conozco.

El proceso de destrucción de las universidades, ¿cuándo comenzó? ¿Después de la crisis económicas o de las sanciones? ¿O antes?

R: Las sanciones no tienen absolutamente nada que ver con el deterioro de la universidad. La universidad venezolana se regía por unas normas de homologación, que es el ajuste periódico del salario de los profesores dependiendo de los niveles de inflación. Eso se descuidó y se cambió por contrataciones colectivas, cosa que no debemos tener los universitarios porque la autonomía tiene que ver con fijar la remuneración de cada uno del personal, pero esto aquí se perdió hace mucho tiempo.

Dada esta experiencia, ¿cómo se imagina usted la nueva universidad venezolana? ¿Será parecida a la que existía antes de 1998?

R: No. Esa no es la universidad que yo desearía y me imaginaría después de salir de esta tragedia llamada del socialismo del siglo XXI que Dios quiera salgamos pronto. Por eso es que tenemos que utilizar la universidad como un refugio. Los universitarios estamos llamados para dar el ejemplo de unión, de unidad, pero para elegir, sino para trazar el camino que nos lleve a la libertad.

Bajo este sistema universitario, que teníamos inclusive antes del 98, no se pudiera mantener ninguna casa de estudio. Aquí, y menos ahora después de 22 años de destrucción, aniquilamiento y maltrato, la universidad venezolana tiene que renacer bajo otras leyes, concepciones. Redefinir muy bien el ingreso a la universidad. Redefinir muy bien lo que son profesores de dedicación exclusiva. En la universidad tenemos que tener a los mejores docentes, pero ellos también tienen que ser los mejores en sus áreas.

No podemos prohibirle a un profesor poder ejercer otras actividades. Eso hay que eliminarlo. Los profesores tienen que llevar a las aulas de clases el producto de su conocimiento. ¿Cómo vas a enclaustrar solo en un salón a un profesor, impidiéndole que ejerza su profesión?

Yo no veo a una universidad que pueda superarse y que podamos recuperar con el mismo esquema que teníamos antes del 98. Aquí tenemos que repensar la universidad, la fuente de financiamiento. Hay que redefinir todo el sistema educativo nacional. Distribuir mayores ingresos a la universidades. Los recursos tienen que salir de alguna. No puede ser que tu puedas pagar un bachillerato o una primaria y te eximas de pagar una educación superior.

Aquí se han ido muchos estudiantes de las universidad públicas a privadas porque hay muchos conflictos, muchos paros, y ahorita con la pandemia, las cuestiones de la situación de la deficiencia de los servicios, hay muchos estudiantes que migran a universidades privadas.

A continuación, fotos cortesía de la Universidad de Carabobo de marzo:

Foto del arco de la UC, antes y después ser recuperado por los estudiantes:

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