Cómo cuidar los pies con tratamientos caseros

Cuidar los pies parece una tarea sencilla, pero no lo es, requiere de paciencia y sobre todo de constancia para poder lograr una piel tan suave como la de un bebé.

Sin embargo, desde la comodidad de tu casa puedes eliminar las durezas y callos, devolverle la suavidad y darle el descanso que merecen.

Dile adiós a los pies maltratados

Aunque parezca mentira, las caminatas del día a día, el uso de calzado y hasta las medias inapropiadas, son causantes de que los pies sufran y se dañe la piel.

Es por ello que se recomienda utilizar medias de algodón y evitar las telas sintéticas; usar calzado de la talla adecuada, de los materiales apropiados a la actividad a desarrollar y por supuesto, realizar un cariño especial mínimo una vez a la semana.

Suaves y relucientes

Para lograr que los pies se suaves y relucientes como la piel de un bebé, puedes recurrir a estos tratamientos caseros.

Exfoliación con sal y aceite

Otra alternativa para lucir unos pies bien cuidados es realizar constantemente una exfoliación que ayude a eliminar todas las impurezas de la piel. Para ello debes:

1. Toma media taza de sal gruesa y vierte sobre ella un chorro de aceite de oliva. Mezcla ambos ingredientes hasta lograr una pasta.

2. Frota los pies con la pasta durante al menos 20 minutos, haciendo especial énfasis en las zonas con mayores durezas, como los talones.

3. Aclara y remueve todo el exceso con agua tibia, seca muy bien sobre todo entre los dedos, y colócate unas medias de algodón.

Es recomendable que te hagas este tratamiento en las noches, antes de dormir.

Baño hidratante con leche

1. Calienta un litro de leche, cuando esté tibia, colócala en un bol de boca ancha y sumerge los pies limpios. Deja actuar durante 10 o 20 minutos.

2. Saca los pies, lava con agua tibia y seca muy bien.

3. Aplica una crema hidratante con suaves masajes para estimular la circulación y el producto penetre en los poros de los pies.

Se recomienda realizar el tratamiento en las noches antes de dormir.

Elimina las durezas

Si debido al uso de zapatos inapropiados tus pies se tornan duros, puedes recurrir al aceite de oliva tibio para acabar con esas durezas.

1. Calienta un poco de aceite de oliva de manera que quede tibio y empapa una toalla de algodón con él.

2. Masajea los pies con el aceite y la tela durante 20 minutos, sobre todo en las áreas problemáticas, como los talones, por ejemplo.

3. Luego toma tu piedra pómez y pásala por todas las zonas que tienen durezas para eliminar toda la piel muerta.

4. Finaliza eliminado el producto con un poco de agua tibia y luego aplícate crema hidratante. Procura no dejar restos de crema entre los dedos, para evitar que la zona quede muy húmeda.

800Noticias

Por: Reporte Confidencial

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