Diez preguntas aún sin respuesta oficial sobre el operativo en la Cota 905

El operativo armado en la Cota 905 de Caracas dejó al menos una veintena de muertos, familias desplazadas y hasta acusaciones de planes conspirativos a manos de «paramilitares». Pero también muchas preguntas, especialmente por lo que ninguno de los voceros gubernamentales ha aclarado luego de terminada la plomazón que hubo en la capital


Durante varios días hubo plomo en Caracas, mucho plomo. Enfrentamientos abiertos entre la banda de Carlos Luis Revete, alias «Koki», y cuerpos policiales paralizaron en la Cota 905 y comunidades aledañas. Durante el operativo, las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) en el sector, apoyados por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y la Guardia Nacional (GNB), logró la toma progresiva de las zonas controladas por el «Koki», en un procedimiento que inició en la tarde del jueves 8 de julio y se extendió a lo largo de todo el viernes 9 de julio.

Las detonaciones cesaron cuando los uniformados alcanzaron a controlar las zonas que albergaban a la banda del «Koki», desmontaron garitas y demás lugares usados por los delincuentes y decomisaron armas y municiones, según información oficial.

El 10 de julio, la ministra de Interior y Justicia, Carmen Meléndez, junto a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, informó en rueda de prensa los resultados de la operación policial. Pero a pesar de los elogios dados por las funcionarias a la acción del Estado, muchas cuestiones no fueron aclaradas. Y no hubo prensa independiente acreditada o que le fuera permitida hacer preguntas. Así que aquí recogemos algunas.

¿Por qué se permitió que la banda del «Koki» se cimentara durante al menos seis años?

En 2013, el Tribunal 36º de Control de Caracas emitió una orden de captura en contra de Carlos Luis Revete, alias «Koki»… o «Coqui» como se le conocía hasta hace pocos días. En 2015 pasó a tomar control de la banda criminal en la Cota 905, en Caracas, tras la muerte de «El Chavo». Entonces articuló un pacto ente grupos delictivos de El Valle, La Vega y El Cementerio, vigente hasta ahora.

En junio de 2015 hubo un enfrentamiento fuerte entre policías y matones que terminó con nueve motos policiales y una patrulla quemadas, además de nueve policías heridos. Al mes siguiente, se produjo una OLP (Operación de Liberación del Pueblo) en la zona supuestamente para neutralizar al grupo. El operativo dejó unos 15 muertos -solo seis tenían antecedentes penales- y 134 detenidos.

El entonces ministro de Interior, Gustavo González, calificó a la banda como «grupo paramilitar» cuyos integrantes eran en su mayoría de nacionalidad colombiana. Una retórica que Carmen Meléndez repitió en 2021. En aquel momento se anunció que los capturados serían deportados, aunque nunca se brindaron identidades de esas personas ni se dijo más nada al respecto. Se celebró como una victoria del gobierno «la toma» de la Cota 905, a pesar de que los líderes de la banda no fueron capturados.

¿Qué pasó con esa «toma»? Pues no cambió mucho las cosas y la banda siguió operando. El 20 de agosto de 2015, por ejemplo, se registró otro tiroteo entre la banda del «Koki» y la policía, dejando siete presuntos delincuentes abatidos y un funcionario herido. Revete volvió a salir ileso.

En marzo de 2017 se lanzó otra operación policial, ahora en El Valle, para dar con Revete. Siete personas resultaron muertas, y nadie encontró al «Koki». En mayo de ese año, volvió a ser noticia cuando un comando de la PNB ingresó al sector La Chivera de la Cota 905 detrás de un grupo armado que atacó a los funcionarios. Cinco personas resultaron muertas, todas integrantes supuestamente de la banda de «Koki». Ya por aquellos días el entonces ministro de Interior, Néstor Reverol, decía que «la derecha» le pagaba a los integrantes de la banda, como también lo ratificó quien ocupaba la Vicepresidencia, Tareck El Aissami.

En noviembre de 2018 el rostro de Revete se difundió mediante un video grabado en un celular, que lo mostraba relajado, disfrutando en compañía y al parecer burlándose del gobierno.

¿En 2021 sí podrán capturarlo? Después de todo, el hombre sigue teniendo unas 12 solicitudes por homicidio, dos por secuestro y una por asociación para delinquir.

 

¿Por qué «El Vampi» está libre luego de ser capturado por homicidio en 2014?

Uno de los «logros» de la operación en la Cota 905 por parte de cuerpos policiales fue la toma de la supuesta residencia de «El Vampi», como se conoce a Carlos Calderón Martínez. Su rostro adorna desde esos días un cartel de ‘Se Busca’, en el cual se ofrece una recompensa de 500.000 dólares.

Pero no habría necesidad de tal ofrecimiento por la captura del otro cabecilla de la banda de «Koki», pues en 2012 el hombre fue capturado por la Guardia Nacional en Hoyo de la Puerta, estado Miranda.

Entonces se le señalaba como autor material del homicidio de Líbero Iazzo, mánager de la agrupación Caramelos de Cianuro, además de estar involucrado en al menos 30 secuestros, según confirmaba el director nacional del Cicpc, José Humberto Ramírez.

Con ese prontuario, Calderón Martínez enfrentaba una condena de 30 años de cárcel, la máxima pena en Venezuela. Pero ya en 2016, apenas cuatro años después, «Vampi» estaba libre. Libre y delinquiendo, porque en enero de ese año se le señaló como el asesino de Eduardo Felipe Aguilar Márquez, un inspector del Cicpc, muerto el día 6 de ese mes. Entonces, el 12 de enero, se informó extraoficialmente que el delincuente había sido «dado de baja».

Pero no estaba muerto, sino de parranda. Literalmente. Así quedó registrado en un video que se hizo público en 2019.

Carlos Calderón Martínez, alias «Vampi», tiene tres solicitudes por homicidio, una por secuestro y otra por asociación para delinquir.

 

¿Qué detonó el enfrentamiento con el «Koki»?

Ya hemos visto que los tiroteos entre la banda del «Koki» y las autoridades son recurrentes. En enero de 2021 la policía intervino La Vega con un letal operativo que dejó al menos 23 civiles muertos. A finales de ese mismo mes, se habrían producido dos enfrentamientos entre integrantes del grupo criminal y funcionarios.

Insight Crime publicó entonces que «El Coqui no tiene ningún acuerdo que le conceda impunidad a su banda en La Vega, lo que permite entender la fuerte respuesta policial frente a su reciente intento de expansión (…) los hombres armados involucrados en los enfrentamientos de La Vega no eran directamente miembros de la banda de Revete. En lugar de eso, parece que El Coqui se valió de una alianza con otra banda, liderada por alias «El Torta», con el fin de apoderarse de La Vega».

En abril de 2021, el director del Cicpc, Douglas Rico, afirmó que estaba dispuesto a sentarse con Revete para comenzar un proceso de desarme. «Está en estos momentos un proceso de conversación con esta organización criminal, que está ahí instalada, para que depongan su actitud y entreguen las armas».

El 7 de junio hubo intercambio de disparos entre antisociales y policías en La Vega. Cinco días después, comisiones policiales con al menos 1.000 funcionarios se desplegaron en la zona e invadieron las trincheras construidas por delincuentes. El operativo de las FAES supuestamente buscaba dar con «el Koki» y «el Mayeya». No fueron ubicados.

Y a comienzos de julio, la plomazón llegó a la Cota 905 como nunca antes. La razón del cambio de actitud de las autoridades no ha sido explicada oficialmente. Al parecer, el 7 de julio miembros de su banda abrieron fuego contra El Helicoide y al menos dos funcionarios de inteligencia resultaron heridos. Posteriormente, la banda disparó contra otras dos instalaciones policiales en Caracas.

Según un comandante de la policía de Caracas entrevistado por InSight Crime, estos ataques se produjeron después de que un aliado de Revete, Leonardo José Polanco Angulo, alias el “Loco Leo”, resultara herido en un tiroteo con la policía.

Insight Crime también sostiene que esta última operación de las autoridades «es enorme en comparación con las anteriores. Si bien en las redadas anteriores los oficiales se retiraban si les disparaban, o hacían solo algunos arrestos, así fuera al azar, este parecía ser un intento concertado de dar con Revete y sus lugartenientes».

El análisis de Insight Crime asoma, además, que quizá esta campaña «también tuvo la intención de enviar un mensaje a el Coqui: no te extralimites», recordando el caso de Wilexis en Petare, cuyo perfil público bajó bastante luego de redadas violentas de uniformados y señalamientos públicos desde el poder de estar relacionado con la oposición.

*Lea también: El lamento del párroco, por Javier Ignacio Mayorca

 

¿Quién veló por los derechos humanos en la operación policial de la Cota 905?

Según Carmen Meléndez, un total de 3.110 funcionarios policiales participaron en la incursión en la Cota 905, en Caracas. Ni ella, ni ninguna otra autoridad, ha informado de la participación de fiscales del Ministerio Público o integrantes de la Defensoría del Pueblo que velaran por el resguardo de los derechos humanos o la integridad de las personas inocentes.

El fiscal general impuesto por la extinta constituyente, Tarek William Saab, tampoco ha dicho nada al respecto. Menos aún el defensor Alfredo Ruiz.

El asunto no es baladí. Ya desde 2015 cuando ocurrió aquella OLP en esa zona de la capital se denunciaron abusos por parte de los funcionarios, y hasta el asesinato de personas que no tenían nada que ver con la banda. Lo mismo ha comenzado a ocurrir en este 2021.

Según Carmen Meléndez, «22 delincuentes fueron neutralizados», de los cuales 12 fueron plenamente identificados, además de 38 detenidos. Un informe de Monitor de Víctimas ubica en 23 los muertos identificados y refiere que, hasta el 13 de julio, solo cuatro personas presuntamente pertenecientes a la banda del “Koki” murieron en el operativo.

«Los casos recogidos e identificados por el equipo de Monitor de Víctimas incluyen a 19 civiles y cuatro uniformados. Otras 15 víctimas no tenían relación con la megabanda y murieron en ejecuciones extrajudiciales o al ser alcanzadas por balas perdidas».

En días posteriores también se ha denunciado que cuerpos policiales han asesinado a otras personas, sin ni siquiera participar de un enfrentamiento, como señalaron familiares de los hermanos Herrera.

Monitor de Víctimas logró entrevistar a varios de los familiares de las personas que murieron en ejecuciones extrajudiciales o al ser alcanzadas por balas perdidas, pero algunas prefirieron no revelar el nombre de sus familiares por temor a represalias.

Por otra parte, vecinos de la Cota 905 han denunciado atropellos a sus viviendas, robos y allanamientos ilegales. ¿Quién responde por eso?

 

¿Los policías enterraron a personas muertas en la Cota 905?

Durante los días del operativo policial en la Cota 905, el periodista Román Camacho hizo una exhaustiva cobertura. El lunes 12 de julio, en el programa de radio de Román Losinzki, relató: «Hubo muertos, muchísimos muertos. Yo los vi. Las fotografías no las puse porque son muy grotescas, son tiros de francotirador, de fusil, imágenes fuertes. No fue solo un cunaguaro, sino que hubo muchos muertos».

En ese relato, en el que admite que pensó moriría en el fuego cruzado, Camacho agrega: «Muchos de los sujetos abatidos fueron enterrados en la montaña. Yo pienso que fue un poco mayor, pero el Cicpc los cuerpos que recogió fueron 22».

¿Los funcionarios enterraron cuerpos en la montaña? ¿Integrantes de las bandas enterraron a sus compañeros caídos? ¿Dónde están esas fosas? ¿Por qué las autoridades no han hablado de eso? ¿El Ministerio Público y el Cicpc tienen algo que decir al respecto de esos entierros?

Iván Simonóvis, desde Estados Unidos y apelando a supuestos informantes dentro de cuerpos policiales, dijo que la operación policial en la Cota 905 había dejado 40 personas muertas. La cifra es casi el doble de la reportada oficialmente por las autoridades del gobierno de Nicolás Maduro.

 

¿Qué entiende Carmen Meléndez por «invicto»?

En su declaración televisada del 10 de julio, la ministra Carmen Meléndez calificó la operación «Operación Gran Cacique Indio Guaicaipuro» como una muy exitosa, incluso usó el término de «invicta».

Pero justo después enumeró que 10 funcionarios resultaron heridos, cuatro uniformados -tres de la PNB y un GNB- fueron asesinados, y otras 28 personas de las comunidades terminaron también heridas. Meléndez lamentó el fallecimiento de «personas inocentes del pueblo», aunque no informó cuántas fueron.

 

¿Por qué Carmen Meléndez mostró una foto de Bolivia como si fuera de la Cota 905?

En la rueda de prensa dada por Carmen Meléndez junto a Delcy Rodríguez fue mostrada la fotografía de un arsenal de armas largas, afirmando que se trataba de material incautado en la Cota 905. La imagen también fue compartida en la cuenta Twitter de la ministra de Interior.

No obstante, la fotografía en realidad pertenece a otra operación e incluso a otro país. La imagen es real pero corresponde a una incautación ocurrida Bolivia de 75 armas largas procedentes de Miami, en 2017, como lo confirmó EsPaja.com y Cazadores de Fake News. La foto fue tomada por la agencia AP cuatro años y medio antes de la operación en la Cota 905, como lo demuestra esta publicación de la BBC.

fotos armas incautadas pero en Bolicia Cota 905

*Lea también: Los buenandros, por Javier Ignacio Mayorca

 

¿La policía «tomó» dos veces el mismo sitio?

Entre las fotografías difundidas vía Twitter por Carmen Meléndez durante la operación en la Cota 905 se encuentra una que muestra a funcionarios policiales en una ladera de una montaña de la zona, dando cuenta del control efectivo que tienen del lugar.

La imagen, sin embargo, pareciera mostrar un sitio que ya un mes antes funcionarios habían «tomado«, según fotografías difundidas por reporteros que registraron la acción policial en el mes de junio.

¿Tomaron dos veces el mismo sitio? Y si fue así, ¿por qué lo abandonaron la primera vez?

dos fotos Cota 905

 

¿Por qué fue detenida Yaneimy Yenibett Suarez?

En la tarde del sábado 10 de julio se informó de la captura de Yaneimy Yenibett Suárez Coronado, cuya fotografía fue distribuida en redes sociales como parte de los «logros» de la operación policial que busca dar con el paradero de Carlos Luis Revete, el «Koki».

A la mujer se le identifica como «esposa» del delincuente y se llegó a decir que era su «cómplice» en fechorías. Pero los familiares de Suárez Coronado desmienten tales afirmaciones.

Yaneida Coronado, tía de Yaneimy, desmintió que su sobrina mantenga una relación con el antisocial y calificó tales aseveraciones como una «calumnia» pues tienen más de 14 años separados. Afirmó que de aquella relación tuvieron una hija, ahora adolescente, que también estaría detenida, según reporta Punto de Corte.

«Su pareja actual se llama Wilson Reyes y él está en España. Es el que ha llevado la batuta desde que se fue del país, y quien ha estado pendiente tanto de Yaomi como de Yari. Es un hombre responsable y muy trabajador. No es válido que vengan a dañarle la reputación diciendo que es la esposa del susodicho», agregó la tía.

Varios medios de comunicación informaron que Wilson Reyes les envió mensajes diciendo: «Ella es mi mujer. ¿Hasta cuándo las injusticias en Venezuela? Ella sí tiene una hija con el tipo pero tienen más de 10 años separados».

 

¿El gobierno admitirá el fracaso de la política de «zonas de paz»?

Las «zonas de paz» fueron creadas en septiembre de 2013 por decisión del Ministerio de Relaciones Interiores, y con coordinación del entonces viceministro José Vicente Rangel Ávalos, ahora alcalde del municipio Sucre del estado Miranda. Las primeras se instalaron en el estado Miranda: cuatro municipios de Barlovento y seis de los Valles del Tuy. Luego se instauraron «zonas de paz» en Zulia, Táchira, sur de Aragua, Guárico y Caracas.

Los acuerdos se sellaron garantizando que las policías no entraran a los territorios determinados, a cambio de que las bandas se desarmaran. Pero los recursos que entregó el Estado para contribuir con la reinserción de los presuntos delincuentes, fueron utilizados luego para adquirir armas de mayor potencia, relata Runrunes.

La consecuencia fue que las «zonas de paz» se convirtieron en territorios «liberados», donde los cuerpos de seguridad no pueden ingresar y las bandas organizadas cometen distintos delitos de forma impune.

«Koki», «Garvis» y «Vampi» unificaron esfuerzos y bandas en la Cota 905, El Valle y El Cementerio, con expansión hacia zonas aledañas, desde 2015. En 2017 la Cota 905 fue declarada «zona de paz». Desde entonces la banda se fortaleció y, también, comenzó a ser aliviadero para grupos criminales que pagaban vacuna a Revete y los suyos para aprovechar los beneficios policiales de los que goza esa zona de la ciudad.

En la entrevista con Losinzki, Román Camacho también afirmó que los funcionarios policiales tenían más de cinco años esperando que los mandos superiores los dejaran actuar en la Cota 905. ¿Por qué no los dejaban subir? ¿Quién impedía que cumplieran su deber?

*Lea también: Pasado y futuro de las FAES, por Javier Ignacio Mayorca

 

La ñapa… ¿Qué pasó con el cunaguaro?

Un cachorro de cunaguaro que fue ubicado en la Cota 905, donde la banda tenía instalados unos búnker para mantener a personas secuestradas, fue mostrado por los cuerpos policiales. Según el periodista Eligio Rojas, del rotativo oficialista Últimas Noticias, el cachorro fue abandonado por los maleantes al encontrarse rodeados y verse en la obligación de huir hacia zonas más altas de la montaña.

El animal fue visto después en brazos de un uniformado durante la rueda de prensa de Carmen Meléndez con Delcy Rodríguez, pero ninguna de las voceras aclaró cuál sería el destino del cunaguaro. Esa especie está catalogada como amenazada y en estado vulnerable, de acuerdo con el Libro Rojo de la fauna venezolana.



Por: Tal Cual Digital
Fecha de publicación: 2021-07-14 15:56:18
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