El venezolano que brilla en Argentina con sus alfombras bordadas a mano

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Por Andrea V. González G.

Caracas. La ventaja de emprender es invertir en algo que te apasione. Y eso hace Isaac Pelayo (@pvlayo), margariteño de 20 años que es dueño de su propio negocio en Buenos Aires, Argentina: se trata de Amanitorugs (@amanitorugs), una marca de alfombras bordadas a mano que surgió durante la pandemia.

El emprendimiento permite a Pelayo expresar su creatividad y gusto por el arte, mientras recibe un beneficio económico a cambio. “Desde pequeño siempre quise conocer nuevos espacios, personas, culturas”, expresa. Con 18 años de edad, decidió emigrar a Buenos Aires en busca de oportunidades que impulsaran su desarrollo personal y artístico. Hace tres años salió de Venezuela con $150 en el bolsillo y se enfrentó a una travesía que duró siete días.

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En abril de 2021 se decretó la segunda fase de confinamiento por el COVID-19 en Argentina. Semanas antes, Isaac renunció a su trabajo para cumplir el sueño de ser bailarín. “¿Ahora qué hago? Mi cerebro estaba buscando algo creativo, artístico, donde pudiera seguir creciendo y explorando”, comenta. Durante el aislamiento preventivo, decidió aprender sobre técnicas de bordado por medio de la plataforma Youtube.

De esta manera surge Amanitorugs, un negocio de tapices de diseño de autor hechos a mano por el joven venezolano. “Me parece muy único. Creativamente me ayuda porque puedo hacer cualquier cosa”, revela. Mediante la técnica del punch needle, un método de bordado que surgió en Estados Unidos durante el siglo XIX, Pelayo realiza piezas que emergen de su imaginación e inspiración por el arte.

“Todo lo que puedas imaginar, lo puedes bordar”, explica el artista. La técnica del punch needle o aguja mágica consiste en realizar un tipo de costura en relieve utilizando hilo grueso. A partir de una tela prensada sobre un bastidor se comienza a dar puntadas por la parte posterior creando un bordado al otro lado. Además de la aguja, exclusiva para el método, los materiales necesarios son pocos.

Amanitorugs inició oficialmente la venta en redes sociales en junio de 2021. En su cuenta de Instagram (@amanitorugs) presenta un catálogo con distintos modelos, colores y estilos. “Tengo personas que me piden alfombras para tiendas, casas; otros para regalar. Estuve armando pedidos hasta ahora”, manifiesta.

El artista margariteño asegura que el apoyo del público ha sido elevado. “Por ahora estoy cómodo con lo que hago, pero en un futuro me gustaría aplicar otras técnicas”, aclara. Su propósito es invertir en elementos y herramientas que le permitan crear piezas a gran escala y en el menor tiempo posible.

Emigrar para construir un camino

A temprana edad, Pelayo comenzó a participar en obras teatrales. Surgió la pasión por el baile y desde entonces afirma que su objetivo es desarrollarse en el medio artístico. Asegura que el teatro es su primer hogar y la danza, el segundo. Desde su llegada a Buenos Aires la meta ha sido volver a las tablas, un espacio donde se siente feliz y seguro.

“Buscaba un lugar donde mi creatividad y mi arte fuera apreciado, celebrado y querido”, expresa el margariteño. Explica que la elección de Buenos Aires como destino se fundamentó en la idea de una cultura diversa e integrativa, aunado a la facilidad legal que ofrece el país a sus inmigrantes. “Aquí a la gente no le importa cómo estás vestido. Me encanta que exista mucha libertad y mucha creatividad”, remarca.

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El joven margariteño afirma que al no sentirse valorado en su primer trabajo salió en búsqueda de un nuevo empleo. “La mayoría de las personas que te contratan se aprovechan de la situación en Venezuela y te dan un mal contrato para pagar menos impuestos”, explica. Pronto comenzó a trabajar en una tienda de accesorios y remarca el buen trato de los dueños del local.

La oportunidad artística de Pelayo llegó gracias a un estudio de danza. Luego de asistir a varias clases, la academia le ofreció audicionar para recibir una formación integral que le permitiera entrenar bailarines. Al no poder asistir, la directiva decidió otorgar al joven una beca que le permitió trabajar como bailarín antes del confinamiento.

Para Isaac Pelayo, Amanitorugs es más que un emprendimiento, es creatividad, esfuerzo y pasión. Foto cortesía pvlayo Instagram

“Lo chévere de emprender es que si lo haces, es porque te gusta”, dice Pelayo. Sostiene que para consolidar un proyecto es necesario invertir tiempo y recursos económicos. Asevera que la paciencia es uno de los elementos más importantes durante el proceso y realizar una actividad que le apasione es fundamental.

“Yo creo un montón en este proyecto y me sirve mucho estar rodeado de personas que también creen en mí”, manifiesta. Considera que el apoyo de amigos y familiares es esencial para perseverar y avanzar en su negocio.  “Hacer lo que te gusta, se traduce en tu trabajo y ventas”, puntualiza.

Para Isaac Pelayo, Amanitorugs es más que un emprendimiento, es creatividad, esfuerzo y pasión. “Tienes una obra de arte en tu casa, es algo personalizado que una persona estuvo constantemente haciendo y me parece muy lindo”, expresa. Su inspiración para cada bordado surge del arte, el apoyo de sus familiares y la búsqueda constante de crecimiento.

Redacción El PitazoMigración

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