Bicicletas y relajo en El Ávila tienen luz verde apadrinado por Inparques

 Inparques sometió a consulta pública el anteproyecto de un nuevo Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso (PORU) para El Ávila que, según expertos consultados por TalCual, quedaría “muy vulnerable” si se aprueba esta propuesta que promueve, entre otras cosas, la circulación de bicicletas 


A los ciclistas que ruedan en El Ávila los impulsa la adrenalina y la permisividad de quienes manejan el Instituto Nacional de Parques (Inparques). Con cada kilómetro recorrido no solo rompen sus récords personales, también alteran el ecosistema del imponente cerro que rodea la ciudad de Caracas, sin que las autoridades responsables de preservar este patrimonio natural hagan nada para impedirlo.

La circulación de bicicletas dentro del Parque Nacional está expresamente prohibida en el artículo 28b numeral 9 del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso (PORU). Pero desde 2019 Inparques cocina a fuego lento una reforma de esta normativa para, entre otras cosas, darle luz verde al ciclismo de montaña.

Esta propuesta surgió luego de que una carrera de bicicletas organizada por el grupo Enduro Series Venezuela, develara la discrecionalidad de la institución en la administración del territorio y  el pasado 2 de junio entró en una fase decisiva con la apertura de una consulta pública para su aprobación.

Como hecho a la medida de los ciclistas, en su artículo 49, literal F, el borrador del  nuevo PORU para El Ávila les concede licencia para rodar en  las vías internas de los poblados Galipán y Hoyo de la Cumbre, la ruta que va del sector La Siria a Las Planadas, el sector Puerta Caracas y la ruta  que parte desde Hoyo de la Cumbre hasta el Camino de los Españoles. 

De aprobarse el anteproyecto haría mucho más que legalizar las bicicletas, también plantea modificar la zonificación del parque mediante  la expansión de sus linderos actuales. Del mismo modo, promueve la eliminación de zonas de recuperación, así como el saneamiento ambiental dentro del territorio protegido y áreas aledañas. Todo esto bajo un manto de opacidad.

“Al inicio del plan se hace referencia a un decreto de realinderamiento que no ha sido aprobado y por lo tanto podría ser cambiado. Aún cuando se publican las coordenadas que tendría la nueva poligonal del parque nacional, se está hablando de una poligonal inexistente desde el punto de vista legal”, advierte Elides Sulbarán, ingeniero forestal con maestría en ordenamiento del territorio

“Hay un fundamento de inseguridad jurídica bastante grande en cuanto a que la delimitación del territorio que está siendo sometido a revisión, la descripción de esa nueva poligonal no se conoce. Esa es una falla enormemente grave”, subrayó  el especialista. 

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El PORU apadrinado por Inparques activó las alarmas de organizaciones  ecologistas. Expertos consultados por TalCual coincidieron en que El Ávila quedaría muy vulnerable si se aprueba esta reforma de la normativa que desatiende la gestión ambiental.

“Las consecuencias serían graves, prácticamente le están quitando protección  al parque nacional El Ávila, que es un ente regulador de la contaminación con sus montañas boscosas y le da una distinción sin igual a la ciudad de Caracas”, manifestó la secretaria del Sindicato Unitario de Empleados Públicos de Inparques (Sunemp-Inparques)  Marlene Sifontes. 

Por su parte, Sulbarán explica que los Planes de Ordenamiento y  Reglamento de Uso para los parques nacionales “deben promover que la conservación vaya  de menos a más y no al revés”, como sucede el anteproyecto que recientemente fue sometido a consulta. “En esta propuesta para El Ávila que además es muy emblemático porque es el parque nacional que sirve de escenario a la capital de la República, vemos que se está relajando la conservación. Esa flexibilización no tiene sentido”, sentenció.  

Consulta llena de huecos 

La consulta pública para la reforma del plan de ordenamiento del Ávila arrancó con el pie izquierdo. El anuncio se difundió en la prensa nacional y las redes sociales de la institución que convocó el proceso antes de que el anteproyecto estuviese disponible, denunció entonces el  Sunemp-Inparques.

Cuando la convocatoria fue publicada tampoco se había presentado un diagnóstico actualizado de la situación del parque. Al respecto, Sifontes enfatiza que es mediante esa evaluación que debe revisarse el PORU actual, para ofrecer solución a los problemas detectados.  Este requisito técnico era una materia pendiente desde 2019, cuando Inparques realizó las primeras reuniones para la modificación de la normativa. 

El borrador del nuevo PORU fue publicado horas después junto a un informe técnico donde se exponen las bases que “justifican” el instrumento, el mapa con cambios en la zonificación del parque, además  una encuesta en línea que fue habilitada para que la ciudadanía participara en la revisión de la normativa. Sin embargo, al revisar estos elementos, expertos en materia ambiental encontraron una serie de errores y omisiones que ponen en entredicho su validez. 

Marlene Sifontes es enfática al señalar que en la consulta convocada por Inparques la participación ciudadana – requisito indispensable para la aprobación o modificación de cualquier normativa- se vio limitada por la encuesta online empleada por Inparques, mecanismo que a su juicio no es cónsono con la situación del país, “Sobre todo en estos tiempos difíciles de pandemia, cuando tenemos problemas con el internet, con la luz”…

El Ávila

El Ávila

“Inparques presentó a último momento un diagnóstico que no refleja el verdadero estado del parque. El decreto con los nuevos linderos no está aprobado por la Asamblea Nacional y eso tenía que hacerse antes de la consulta pública. Entonces, es una consulta pública que tiene vicios, que adolece del procedimiento”, recalcó la dirigente sindical, quien sustenta sus afirmaciones en un  informe que contabilizó más de 100 fallas en el anteproyecto del PORU para El Ávila y el resto de la documentación que rige el proceso. 

En el documento de 20 páginas firmado por delegados  del Sindicato de Inparques y representantes de Venezuela ante la Comisión Mundial de Áreas Protegidas (CMAP), de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) contrasta artículos del PORU vigente con su contraparte adulterada. Partiendo de allí, los especialistas recomiendan sustituir o eliminar términos utilizados incorrectamente, precisar disposiciones redactadas de manera ambigua, e incluso suprimir algunas que consideran redundantes.

“Con ese informe queda demostrado que Inparques no está actuando como establece la ley, que están dejando de lado su verdadera misión que es proteger al parque. Los que consignamos ese documento tenemos que decir con tristeza que, sería muy lamentable que ese PORU sea aprobado como está porque  pone al parque en una situación mucho más delicada”, dijo  Sifontes.

Asimismo, en la revisión de las bases técnicas del anteproyecto del nuevo PORU vuelve a aparecer la polémica con los ciclistas. “Hay un esbozo de metodología aplicada para decidir en qué sitios se va a permitir la circulación de bicicletas, no para decidir si se permite o no. O sea, que todavía a estas alturas no sabemos por qué las bicicletas están siendo permitidas ahora, cuando están prohibidas en el Plan de Ordenamiento vigente”, señala Elides Sulbarán, quien es miembro del capítulo venezolano de la CMAP.

Lo más grave -prosigue- es que si quisiéramos conocer la cuantificación que se aplicó en esa metodología para llegar a los resultados que ellos plantean nos remiten a los anexos, y resulta que el  documento de bases técnicas que Inparques publicó no tiene anexos”, puntualiza. 

Para Sulbarán, los errores e imprecisiones encontrados en el anteproyecto del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Ávila, dejan en evidencia que los responsables del documento no se tomaron el tiempo de revisarlo antes de que se enviara a consulta. “Por ejemplo, se habla de migración de especies vegetales, las especies vegetales no migran”, añadió.

Precisa que el informe de recomendaciones que se introdujo  en  Inparques el pasado 2 de julio, es de carácter preliminar: “Con la premura no nos dio tiempo de hacer revisión a fondo. Incluso cuando estábamos en la edición final conseguimos más detalles que debían ser incorporados”, confesó el especialista.  

Lo que sí quedó claro es que la urgencia de Inparques por materializar el PORU donde se legalizan las bicicletas y el relajo en El Ávila fue una orden de arriba. La revisión de la normativa estaba prevista para el segundo semestre de este año. Sin embargo, el presidente de la institución, Josué Lorca, quien hoy es también titular de Ecosocialismo, reconoció que se había adelantado por premura ministerial y presiones de un grupo.

Ciclismo en El Ávila

Ciclismo en El Ávila

“Inparques hizo todo bajo presión y evidentemente tanto apuro, tan poco tiempo que se da   para que la gente  pueda manifestar sus opiniones, no favorece la conservación del parque ni la participación de la colectividad”, aseveró Elides Sulbarán. 

En palabras de Édgar Yerena, profesor del departamento de estudios ambientales de la Universidad Simón Bolívar (USB), la consulta pública convocada por Inparques para la reforma del PORU “es una caricatura, porque no cumple con los estándares mínimos para ser considerada legítima, amplia e inclusiva. Las consultas no son para ‘participar’ a los ciudadanos sobre decisiones ya tomadas, tampoco pueden estar constreñidas por una premura injustificada y menos en tiempos de pandemia”, increpó. 

El académico y extrabajador de Inparques (1985-1993) habla con conocimiento de causa, pues como antiguo jefe de la División de Planificación de la Dirección de Parques Nacionales coordinó la elaboración del PORU vigente para El Ávila, incluida una consulta pública que cumplió con lo establecido en la ley. 

 “En el pasado las consultas públicas eran verdaderos eventos con todos los actores, con supervisión del Ministerio Público y se hacían no solo en la capital, sino en todos los poblados de importancia alrededor y dentro del parque. Esta consulta fue apenas similar a un webinar por internet. No todo el mundo tiene internet. Pero lo peor de todo es que salieron a la consulta sin haber mostrado un documento técnico que sustentara sus propuestas”, afirmó Yerena en conversación con TalCual. 

“¿Qué mecanismos dio ahora Inparques para la consulta, una encuesta en la que sólo puedes opinar sobre cinco ítems. O sea, si yo tengo 50 observaciones al plan tengo que abrir diez veces la encuesta, o enviar un comentario de 250 caracteres. Hicimos una contabilidad de nuestro texto y tendríamos que enviar 162 mensajes. De todas maneras, hay una dirección de correo electrónico a la que se hizo llegar el informe una vez consignado en físico”, refiere Sulbarán.

Por su parte, Sifontes señala que tras consignar ante Inparques el informe preliminar con las fallas del anteproyecto del PORU, queda esperar la respuesta que la institución tiene que dar de manera oportuna “y no cuando les dé la gana”. Sin embargo, a más de dos meses de haber introducido el documento esta no se ha producido.

“Seguiremos atentos a cada paso que dé el instituto con respecto a la aprobación del PORU del Ávila porque lo que pase inevitablemente va afectar al Sistema Nacional de Parques de Venezuela, donde así van a permitir de todo en todos los parques nacionales». 

Enduro a la conquista del Ávila  

El grupo Enduro Series Venezuela capitalizó el  repentino beneplácito de Inparques a las bicicletas dentro del Ávila, pues en dos ocasiones recibieron autorización del ente gubernamental para organizar circuitos de ciclismo montañero en la montaña. El último, previsto para el 19 de marzo de 2021 y posteriormente suspendido a causa de pandemia, buscaba repetir el “éxito” de otra competencia que se llevó a cabo en octubre de 2019.  

Con el nombre de enduro se conoce una modalidad deportiva del motocross adaptada al ciclismo, que consiste en carreras tipo rally en la que los competidores recorren diferentes rutas divididas por etapas, ejecutando varias pruebas cronometradas. El desempeño de los participantes se mide en función a la destreza y los tiempos establecidos. 

Para la carrera del Ávila se fijó un recorrido de 2o kilómetros que abarcó los sectores Lomas de Cuño, Matamoros y el puesto de guardaparques Chacaíto. La ruta quedó demarcada por cintas que amarraron a los árboles, también construyeron senderos, además de un puente de madera. El evento incluyó ventas de bebidas alcohólicas y un show musical para agasajar a los competidores que cruzaran la línea de meta, instalada en el Mirador Boyacá.

Inparques respondió con silencio las críticas de organizaciones ambientales y ciudadanos sobre la presencia de los ciclistas en la montaña emblema de la capital. Los cuestionamientos aumentaron de voltaje cuando el logotipo de la institución apareció entre los patrocinadores del rally organizado por Enduro Series Venezuela. Aquella vez tampoco hubo un pronunciamiento oficial, aunque el organismo adscrito al Ministerio de Ecosocialismo desapareció de la lista de aliados. 

Después de la carrera de bicicletas, en noviembre de 2019 se realizaron casi en secreto las primeras reuniones para la reforma del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Ávila, sin una convocatoria abierta, las personas y grupos ambientalistas que asistieron se habían enterado por el boca a boca o las redes sociales. De estas jornadas no salieron resultados concretos, pero sí varias alarmas. 

“Desde 2019 eso es un desastre ya para entonces la Dirección de Parques Nacionales manifestaba que querían eliminar  el saneamiento de las zonas aledañas. Efectivamente, eso lo eliminan en el nuevo PORU. No se presentó el diagnóstico y el de ahora no refleja el verdadero estado del parque. Todo el proceso ha tenido fallas y todo está alrededor de las bicicletas”, alerta Marlene Sifontes. 

Pasaron dos años antes de que se mencionara  la reforma del PORU, fue el grupo Enduro Series Venezuela quien sacó el tema a colación al anunciar la suspensión de la segunda carrera que tenían  previsto realizar en El Ávila. “En 2019 organizamos con mucho éxito una carrera de Enduro en el Wararaira Repano contando con el permiso de Inparques (…) desde aquel momento promovimos y hemos participado en mesas de trabajo para la actualización del PORU  con el fin de adaptarlo a tiempos actuales”, afirmaba  el comunicado publicado el 19 de marzo. 

Ciclismo en El Ávila

Ciclismo en El Ávila

En un comunicado publicado el 22 de marzo, Inparques informó que durante el mes de abril se reanudarían vía zoom las mesas técnicas para la revisión del Plan, tras la “preocupación demostrada por varios grupos”. Estas reuniones virtuales se desarrollaron en un ambiente caldeado. Los ambientalistas exigían un diagnostico de la situación del parque y rendición de cuentas, mientras las autoridades justificaban la presencia de los ciclistas.

“Los funcionarios en las mesas técnicas decían que como el parque nacional es un patrimonio natural, es de todos, todo el mundo tiene acceso, y así no es la cosa. El que sea un patrimonio natural no implica que todo el mundo va a entrar a saco a hacer lo que se le antoje (…) resulta que los ciclistas están allí porque Inparques ha sido negligente para sacarlos”, recalca Elides Sulbarán. 

Finalmente, durante una de las  mesas técnicas el coordinador del Ávila, Ramón Campos, confirmó que Inparques autorizó la carrera de bicicletas organizada por Enduro Series Venezuela, mediante una vía de excepción. 

“La vía de excepción es algo que solo aplica para situaciones del más alto interés social, como por ejemplo, construir diques en quebradas del parque para proteger a la población de deslaves agua abajo, como ocurrió en el caso de la tragedia de Vargas. El permiso es írrito y los que lo dieron incurrieron en una ilegalidad”, sentenció Yerena, quien también es abogado con amplia experiencia en legislación ambiental. 

Al respecto, Sulbarán subrayó que a principios de 2021 delegados del Sunemp-Inparques solicitaron al Ministerio Público una medida de Protección para El Ávila. Por segunda vez desde 2019, cuando instaron al Poder Judicial a detener la primera carrera de bicicletas y abrir una investigación sobre la organización de esta actividad ilegal en el parque. Asimismo, exigieron entonces en el Ministerio de Ecosocialismo la destitución del presidente de Inparques, Josué Lorca, quien en abril de este año fue designado como titular de la cartera ambiental y desde entonces ejerce ambos cargos de forma simultánea. 

Hasta ahora ha habido denegación de justicia, porque ni el Ministerio Público ni el Ministerio de Ecosocialismo han dado alguna respuesta, sobre nuestros planteamientos  de 2021 y 2019”, reiteró el ingeniero forestal quien considera que en Inparques ya hay una decisión tomada en el caso de los ciclistas, que la propuesta del nuevo PORU, viene a ratificar y legalizar dándoles permiso para rodar en el parque.

 



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Por: Tal Cual Digital
Fecha de publicación: 2021-08-21 06:00:00
Fuente

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