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#Perú | Caso “Los pitufos de Paola Ugaz” ¿Cuál es la ruta del dinero?

AUTOR: URI BEN SCHMUEL.

Desde hace varias semanas venimos desarrollando la historia del que sería uno de los casos de lavado de activos más importante de la década en el Perú. Se trata de “Los pitufos de Paola Ugaz”. Cada día que pasa, la Fiscalía va encontrando nuevas pruebas y conexiones entre personas, que confirmarían la hipótesis de que Paola Ugaz sría la presunta cabecilla de una organización supuestamente dedicada a lavar activos. Nuevos colaboradores eficaces, confirmación de cuentas, movimientos bancarios, desbalances patrimoniales, certificados de compras y ventas de terrenos, entre otros, están develando que se trataría de una gran red que involucraría a muchas personas. Sin embargo, como toda red, no todas las personas se conocerían entre ellas. No todas estarían al tanto que al involucrarse en algunos “negocios” con amigos o conocidos estarían, sin querer, vinculándose a un caso que se está investigando como parte de la carpeta de Susana Villarán y sus vínculos con la corrupta Odebrecht. Villanos y confundidos, todos mezclados en una nube oscura, donde parecería que los que trabajan en los escalones inferiores de la red no saben quién es quién. Entre estos “confundidos” estaría un personaje que ya habíamos mencionado en algunos artículos anteriores. Se trata de Mario Ramos Falconí.

Soy su amigo, pero no sé nada…

Antes de entrar a explicar la participación de Ramos Falconí, debemos repasar dos premisas sobre este caso en concreto. La primera: la presunta red de lavado de activos de Paola Ugaz funcionaría como una especie de negocio con modelo piramidal. ¿Qué quiere decir esto? Ugaz sería la cabeza que coordinaría directamente con otras “cabezas” que le reportarían a ella y que, a su vez, trabajarían con otras personas debajo de ellas para lograr lavar el dinero. Según lo encontrado por la Fiscalía y que ya es de público conocimiento, tres de estas cabezas serían Fiorella Desireé Pinedo Elaluf, Jhosy Mogollón Villarreyes y Ricardo Marco Antonio Vicent Anderson Campos Ruiz. Es importante resaltar que las dos primeras, Fiorella y Jhosy, ya se acogieron a la colaboración eficaz.

La segunda premisa es que esta red llamada “Los pitufos de Paola Ugaz”, lavaría dinero principalmente mediante cinco modalidades:

  1. Préstamos a personas y a empresas quienes luego devolverían el dinero con intereses.
  2. Depósitos en cuentas de terceros quienes luego devolverían el 85% del dinero depositado en efectivo. El 15% sería la comisión por el “préstamo” de sus cuentas.
  3. Compra y venta de terrenos.
  4. Compra y venta de autos usados
  5. Jugar el dinero en casinos.

Jhosy y Fiorella habrían ayudado a Paola Ugaz a lavar el dinero mediante las modalidades 1, 2 y 3. Anderson Campos Ruiz mediante las 3, 4 y 5. Y aquí, vinculado a Anderson, entraría la participación del señor Mario Ramos Falconí.

¿Quién es Mario Ramos Falconí?

Mario Ramos Falconí, identificado con DNI 06662130, cuenta actualmente con 52 años. Su trabajo principal sería el de profesor de educación física en un colegio de Lima. Está casado con la señora Milka Hurtado Ramos, con quien habría formado familia.

Sin embargo, el dato más relevante para empezar a entender mejor esta parte de la historia es el siguiente: Mario Ramos es compañero de promoción de colegio de Vicente Anderson Campos Ruiz y, a su vez, de otras dos personas que también parecerían estar implicados en la subred manejada por Anderson dentro de la red principal encabezada por Paola Ugaz. Ellos son Luis Vega Bermúdez y Marco Paz Mansilla. Estos últimos también ya han sido interrogados por la Fiscalía.

Según información a la que hemos tenido acceso mediante fuentes cercanas, tanto a Mario Ramos Falconí como a Anderson Campos Ruiz, el vínculo de amistad entre ambos se habría roto porque Ramos Falconí habría estafado a Anderson en la compra de 17 lotes en el distrito de Punta Negra, al sur de Lima. Anderson le habría dado a Ramos alrededor de 50,000 dólares para la compra de dichos terrenos en calidad de testaferro, los cuales, luego de ser adquiridos, se los habría quedado Ramos Falconí rompiendo el vínculo con Anderson. Nosotros, dentro de nuestra labor periodística, procedimos a hacer la verificación de la existencia de dichos terrenos a través de Registros Públicos y efectivamente existen varios lotes a nombre de Mario Ramos Falconí en Punta Negra. Como se puede ver en la imagen adjunta, la Partida Registral 46624572 muestra que a su nombre hay un “terreno rústico compuesto por el grupo O, lotes 59-60-61-62-63-64-65-66 y 69” en dicha zona de Lima.

Más allá de la transacción arriba descrita de los terrenos de Punta Negra, que también habría que investigar para ver si se trata o no de tráfico de tierras, la pregunta es: ¿De dónde provinieron los casi 50 mil dólares que se usaron para la compra de dichos terrenos si es que tanto Anderson como Ramos Falconí no registran ingresos declarados que podrían sustentar dicha compra? Es por esto que es tan importante que la Fiscalía siga investigando para encontrar la ruta del dinero que alimenta dichas compras de terrenos, que como hemos venido informando en artículos previos, también realizó la misma Fiorella Pinedo Elaluf en la zona de Mala con dinero que no era de ella y que parecería que más bien pertenecería a la misma Ugaz. Seguir ese rastro del dinero es fundamental porque, si bien Ramos Falconí podría efectivamente no conocer a Paola Ugaz, ni haber tenido idea de que posiblemente el dinero que le facilitó Anderson podría provenir de ella, lo cierto es que una red funciona así y podría haberse visto envuelto en el caso de Susana Villarán sin saberlo.

 

En cuanto a Anderson Campos Ruiz, tal como nos han informado personas cercanas al mundo del juego y los casinos, este es un gran jugador. De hecho, nos han confirmado que juega durante largas horas y grandes sumas de dinero. Como es conocido por los que frecuentan este tipo de negocios, algunos jugadores reciben dinero de parte de amigos o familiares para jugarlo y luego devolverles parte de la ganancia. Se podría decir que para estas personas este tipo de actividad es su “profesión”. Y parecería que esto es exactamente lo que sucede en el caso de Vicente Anderson Campos Ruiz. Este punto es relevante porque varios de los testigos y colaboradores eficaces en el caso “Los pitufos de Paola Ugaz” han declarado que sí conocían que existiría un vínculo entre Ugaz y Anderson.  Ugaz le podría haber dado dinero a Anderson para precisamente jugarlo en el casino, además de para comprar y vender autos usados. Y, si se sigue la línea, tal vez también habría servido para la compra de terrenos. Ante esto, es posible que Anderson no supiera de dónde provenía el dinero de Ugaz. Y seguramente no tendría ninguna obligación de revelar los nombres de quiénes son los que le dan dinero para jugar. Pero si entre algunos de ellos está Paola Ugaz, sí sería importante que lo declare para evitarse problemas mayores.

Es precisamente por esto que es tan relevante que todos los que han sido involucrados en esta red digan la verdad y se acojan a la colaboración eficaz. Para precisamente, más allá de si cometieron algún delito de tráfico de tierras, lavado de dinero o se hayan metido en un negocio un tanto “complicado”, este no sea vinculado al caso de corrupción de la exalcaldesa de Lima. Si recibieron dinero de Ugaz o de algunos de los sindicados, tienen que decirlo. Porque, a estas alturas y con toda la información que se viene develando en el caso, tarde o temprano se conocerá la verdad y mentir a las autoridades se configura en un importante delito ante el cual deberán responder.

En el caso de Mario Ramos Falconí, su pesadilla terminaría si es que él demuestra que posee el mandato sin representación por parte de Anderson para la compra de los terrenos registrados a su nombre en el distrito de Punta Negra. De no existir tal documento, su mejor camino, repetimos, es colaborar y decir la verdad. No hacerlo solo agravará su situación. Y siendo esposo y padre de familia, es una situación que no repercutiría solo en él sino también entre sus seres más queridos. Los registros de la SUNARP son públicos y están a disposición de cualquier ciudadano que solicite la información. Decir que no posee esos terrenos y/o no justificar de dónde provino el dinero para adquirirlos, hoy no tiene ningún sustento. No vale la pena pasar años de cárcel por un mal negocio.

Referencia

El pasado 3 de septiembre, el diario La República publicó un artículo titulado “Fiscalía citará como testigo al autor de notas contra Paola Ugaz” refiriéndose a mí. En el texto señalaba que el abogado de Paola Ugaz, Carlos Rivera, decía que el Ministerio Público me iba a citar a declarar porque yo debería “presentar algún tipo de fuente o de respaldo de la información que ha venido publicando contra Ugaz desde hace un año y que se han replicado en el diario La Razón y el portal La Abeja”. Ante esto, lo único que tengo que decir es que se deberían dar el trabajo de leer bien mis artículos pues lo que hago es informar sobre, precisamente, los avances de la Fiscalía en el tema y ese es mi respaldo informativo. No al revés. Yo no tengo una bola de cristal ni invento los datos. También uso información de dominio público. Tan es así que, hasta ahora, todo lo publicado no ha podido ser refutado porque, precisamente, se viene avanzando en las investigaciones y todo tiene documentos de respaldo. Más bien, yo quisiera hacerle una pregunta al señor Rivera y a la Señora Ugaz: ¿Qué le están tratando de decir al Fiscal José Domingo Pérez? ¿Que es un incapaz porque su trabajo se basaría en lo que publica este sencillo periodista, en un medio que ellos mismos ningunean, y no hace bien su trabajo?

También sostienen que con respecto a la señora Ugaz, “en el curso de la investigación, la mayoría de personas han declarado que no la conocen y no tienen ningún tipo de actividad comercial, bancaria, económica y que jamás ha sido parte de una organización de lavados de activos. Además, no existe ningún colaborador eficaz”. Esto, simplemente, no es verdad. Le aconsejo al abogado Carlos Rivera que haga bien su trabajo y no pretenda confundir al público lector.

Por otro lado, como gran “destape” el periodista Daniel Yovera publicó en una red social que se descubrió al periodista que sacó la nota de “Los chats de Paola” en setiembre del año pasado. Lo felicito señor Yovera por “identificarme”. Fue usted el último en enterarse.

(*) La Dirección y la empresa no se hacen responsables por los artículos firmados.

 

Por: La Razon
Autor: Redacción La Razón
Fecha de publicación: 2021-09-20 11:11:44
Fuente

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