Escuela José Ramón Pelayo sigue en ruinas desde su demolición

El 8 de agosto del 2015 demolieron el colegio José Ramón Pelayo con la ilusión de volver a ser construido y seguir educando a miles de niños porteños como lo había hecho durante muchos años. 

Foto: Cortesía

Bajo las órdenes del gobernador Rafael Lacava, quien en ese momento fungía como alcalde del municipio Puerto Cabello, fue derrumbada la infraestructura de la escuela ubicada en la urbanización Rancho Grande. La idea era edificar un proyecto novedoso que estaría listo en un año. 

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Elba Berrios, educadora de profesión y quien fue maestra de la institución por 21 años, informó que el colegio estaba en malas condiciones en la parte del techo. Presentaba filtraciones y tenía huecos. Además los sanitarios estaban deteriorados. Sin embargo, eran detalles que podían repararse. 

Falsas promesas

Así mismo, Berrios comentó que el gobernador les había presentado la maqueta de la reconstrucción de la escuela. “El señor Rafael Lacava, el gobernador, nos presentó una maqueta, un proyecto lindo iba a quedar ese colegio y bueno la tumbaron  y no nos dieron más respuesta de nada”.

Por su parte, Emilio Pérez habitante de la comunidad, expresó que la Pelayo se convirtió en una escuela “emblemática” en el sector. Pero por órdenes de Rafael Lacava demolieron “bajo una promesa”. “El alcalde prometió tumbarla y hacer una escuela nueva futurista en un año.  Ahorita eso da pena decir que eso fue una escuela porque lo único que hay es monte y culebra”.

Alumnos y maestros de la escuela José Ramón Pelayo fueron reubicados

Para el momento de la demolición, el colegio tenía una matrícula de 1010 estudiantes que trasladaron al colegio Simón Rodríguez. Cabe destacar que anteriormente el instituto Simón Rodríguez era solo liceo, luego con la reubicación  paso a ser integral. Ofreciendo educación primaria y bachillerato. 

Con el paso del tiempo, la matrícula de alumnos que había en el Simón Rodríguez fue descendiendo, ya que la mayoría de los niños que tomaban clases en José Ramón Pelayo eran niños de la comunidad de Rancho Grande.  “Los representantes fueron hablando con nosotros que no tenían como llevarlos para trasladarlos, llegaban tarde los alumnos” enfatizó Elba Berrios.

De igual forma, el personal que laboraba en José Ramón Pelayo también fue reubicado, pero Berrios destacó que fueron pocos los docentes que continuaron trabajando.

En Carabobo, primero el deporte y luego la educación

En Puerto Cabello se han construido muchas infraestructuras deportivas en los últimos años. Una de ellas son el Complejo Deportivo Diego Maradona y el Complejo Deportivo de Tenis, este último será inaugurado el próximo mes de noviembre.

En este sentido,  Emilio Pérez señaló que la educación debe ser primordial, y la construcción de los campos no es de primera necesidad para la ciudad. “Aunque la educación y el deporte van de la mano la educación va de primero”, en tal instancia consideró que la construcción del colegio debía ser primero. 

Mientras que la maestra Elba expresó que continúa esperando que se empiece la construcción del colegio. “Como todo deporte malo no es, todo lo que es deporte es bueno. Son complejos que están quedando muy bonitos, pero para mí pensar había otras prioridades, sobre todos los colegios y la construcción de la sede de José Ramón Pelayo”. 


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