Forcejeo por ajustes al interinato y quórum demoró debate en la AN

La Asamblea Nacional (AN) de 2015 y el interinato, ambos presididos por Juan Guaidó, tendrán desde hoy un año más para intentar activar las vías para el cambio político que ha sido esquivo desde 2019


La Asamblea Nacional (AN) de 2015 y el interinato, ambos presididos por Juan Guaidó, tendrán, a partir de este 5 de enero, un año más para intentar activar las vías para el cambio político que ha sido esquivo tras la ruta trazada en 2019.

Sin embargo, en 2022, este camino inició empedrado tras la incertidumbre previa y posterior a la sesión en la que se aprobaron, en segunda discusión, la Reforma Parcial de la Ley del Estatuto que rige la Transición Democrática, y la Reforma a Ley del Fondo para la Liberación de Venezuela y Atención de Casos de Riesgos Vital.

El aval se logró la noche  del 3 de enero, tras casi 12 horas de retraso respecto del horario previsto y a 48 horas de vencerse el plazo legal.

La esperada sesión estuvo precedida por el silencio oficial y los llamados a la prensa que da cobertura a la fuente legislativa, a aguardar por un debate convocado para las 11 de la mañana, pero que inició casi a las 10 de la noche.

Antes de esa estación, el 24 de diciembre, la AN aprobó realizar sesiones extraordinarias para extender la continuidad, misma que ha sido cuestionada por sectores que han alertado sobre las fisuras del interinato.

En la sesión del 27 de diciembre, una jornada rápida y con contadas intervenciones, se aprobó la reforma del Estatuto de la Transición, en primera discusión, en tanto el interinato anunció la consulta a juristas sobre la constitucionalidad de los cambios al Estatuto, y convocó para el 30 de diciembre.

Sin embargo, ese día la AN y el gobierno encargado hicieron mutis y, posteriormente se fijó la sesión para el 3 de enero. La esperada sesión se concretó tras un extenso, y quizás forzado, trabajo de engranaje.

Sobre las razones políticas de la demora, las fuentes consultadas para este texto refieren la necesidad de lograr consenso con los partidos del G4, dado que, señalan, la unanimidad habría sido una exigencia de Estados Unidos; además del requisito de asegurar el quórum.

Tanto en la sesión del 27 de diciembre como en la del 3 de enero, en la AN, no hubo la intervención de diputados de Un Nuevo Tiempo (UNT).

Voluntad Popular (VP) participó en la sesión del 27, mediante el diputado Freddy Guevara, en tanto Primero Justicia (PJ) lo hizo en la primera y segunda discusión de la reforma del Estatuto de la Transición (Alfonso Marquina y Juan Pablo Guanipa); y Acción Democrática (AD), con Williams Dávila, en la sesión del 3 de enero.

Durante esa sesión, Dávila subrayó que la Reforma del Estatuto de Transición pasó por el tamiz de juristas expertos en derecho constitucional, administrativo, penal internacional y derecho de transición de universidades nacionales e internacionales.

En conversación con TalCual, la diputada Karim Vera (PJ) dijo —como lo esgrimieron algunos de sus colegas en la sesión nocturna del 3 de enero— que el retraso en la discusión obedeció al debate sobre las propuestas de reforma del Estatuto de la Transición. Señaló que, además, del planteamiento de Primero Justicia sobre el mayor control de los activos en el exterior, se barajó la propuesta del Bloque Constitucional, entre otras.

Expresó que el debate para garantizar la continuidad de la AN y del interinato que Guaidó se prolongó desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la noche del lunes 3 de enero.

«La traba fue Primero Justicia porque proponía un gobierno parlamentario que no está en la Constitución. El forcejeo era para cambiar el proyecto porque ellos presentaron uno para acabar con el interinato», aseveró un diputado que pidió a TalCual reservar su nombre.

La trama en la AN

Karim Vera destacó que en la reforma del Estatuto se incluyó la propuesta del PJ sobre la comparecencia mensual (o cuando lo disponga la Comisión Delegada), del presidente de la AN, jefe del interinato, y del Procurador Especial para informar —juicio por juicio— los avances estratégicos y el estatus de la defensa de los activos del Estado en el extranjero, además de rendir cuenta de los fondos públicos empleados para estos fines.

La tolda aurinegra debió capitular en varios puntos, entre ellos la creación de un fidecomiso para la protección transparente y despartidizada de los activos en el extranjero. Esta es una bandera de PJ desde hace más de un año y una de las razones esgrimidas por Julio Borges cuando renunció a su cargo de comisionado para las Relaciones Exteriores del interinato, a principios de diciembre.

«Nuestra enorme preocupación tiene que ver con el manejo de los activos que están en manos de la alternativa democrática. Ese manejo de los activos nos ha desenfocado, lo he dicho muchas veces, lo tengo por escrito, no ha alejado de nuestra única tarea que es sacar al dictador de Venezuela», puntualizó Julio Borges en la sesión  de la AN del 16 de diciembre pasado. El parlamentario no se conectó a la sesión del 3 de enero.

En ese debate, por PJ, participó Juan Pablo Guanipa, primer vicepresidente de la AN. «Nosotros, los diputados de la Asamblea Nacional legítima le decimos a Venezuela que aquí estamos, unidos, en medio de las diferencias que siempre existen, pero dispuestos a luchar porque Venezuela sea un país democrático», expresó.

Con estas afirmaciones apeló a un espíritu de unidad, pese a las diferencias públicas y notorias del último año con el interinato. Ese mismo espíritu también fue invocado por Guaidó una vez asegurada la continuidad de su gestión.

«Es el momento para la reunificación de todos los factores que queremos un cambio en torno a la lucha por condiciones para elecciones libres y justas. Venezuela debe estar por encima de cualquier interés individual. Lo que nos une a todos es salir de la dictadura”, dijo el Presidente de la AN.

Sobre el quórum en la sesión del 3 de enero hay cabos sueltos. De acuerdo con el Centro de Comunicación Nacional, «hubo 132 diputados conectados, de los cuales 107 eran principales y votaron favorablemente 105». Hasta ahora, la Comisión Delegada funcionaba con el quórum de 18 diputados, correspondientes a la directiva  y los presidentes de las comisiones permanentes de la AN.

La unanimidad en la votación, argumentada desde el interinato, se refiere a los votos de la Plataforma Unitaria, en tanto los diputados Dignorah Hernández y Luis Barragán, de Vente Venezuela, salvaron su voto en la aprobación de la reforma del Estatuto de la Transición.

«Hubo mucha gente en la sesión. Estaban muchos parlamentarios que no conozco, ni los nombres resultan familiares. También hubo el cuestionamiento de la presencia de parlamentarios porque está una tesis que es la pérdida de la investidura parlamentaria cuando se aceptan funciones ejecutivas. El 3 de enero también trataron de incorporarse parlamentarios que habían renunciado a la curul y otros que están en el exterior, tienen demasiado tiempo que no se incorporan a la cámara y no aparecen. Todo esto con la intención de hacer quórum», aseveró un diputado a TalCual.

Los diputados Luis Barragán y Dignorah Hernández consignaron constancia, por escrito, de su voto salvado, el martes 4 de enero.

«Esperábamos esa sesión para las 11 de la mañana y se hizo efectivo en la noche. Estuvimos todo el día esperando. Nos enteramos del proyecto de reforma de la Ley del Estatuto de la Transición, para su segunda y efectiva discusión, en el propio curso de la sesión e incluso al iniciarse el debate», señala Barragán.

El diputado de Vente Venezuela subraya que esta situación evidencia una anomalía en el procedimiento parlamentario, «al mejor estilo del chavismo de la Asamblea Nacional de los años anteriores».

Barragán indica que requerían del tiempo necesario para verificar algunos de los aspectos y, sobre todo, a las intenciones que se habían puesto de manifiesto sobre la configuración de un gobierno parlamentario en violación a la Constitución.

«Es evidente que no somos ingenuos y que el llamado G4 tuvo todo el día para ponerse de acuerdo, y lo logró a última hora, para, siendo ellos los partidos dominantes de la AN, imponer sus condiciones. Esto que si bien es cierto no tiene las características de los regímenes parlamentarios, como estaba planteado originalmente, obviamente intenta condicionar y hacer una red a la figura del Presidente encargado», sostiene Luis Barragán.

Dudas sobre la AN

Stefania Vitale, investigadora en ciencias políticas, enfatiza que en la democracia importa la forma y el fondo. En el caso del debate que se dió para amarrar la continuidad de la AN y del interinato ambas cosas son palpables.

«Desconozco las razones por las cuales la sesión del 3 de enero y el debate en la AN se demoró, pero, en todo caso se refleja una gran desorganización. Ya tienes un problema de representatividad al que le sumas la falta de respeto a la población venezolana, y alimentas la falta de credibilidad», enfatiza Vitale.

Destaca que, pese a la insistencia de la AN de enfatizar que existe unidad, en la sesión del Parlamento fue notable la ausencia de figuras políticas importantes de PJ y de AD.

Señala que la estructura del gobierno interino está vigente aunque con un redimensionamiento del poder. Cree que el respaldo que Estados Unidos mantiene sobre el interinato se desprende del pragmatismo porque le resulta más costoso desmontarlo.

Sin embargo, llama la atención sobre el hecho de que las dudas siguen levantándose. Sobre esto, explica Vitale, hay varios elementos como el hecho de que, desde 2019, no se requería una estructura burocrática para lograr el cambio político, se sigue privilegiando el presidencialismo, sobre todo la ausencia de rendición de cuentas; además de que hay una falta de concreción de logros colectivos que está atada a la ausencia de una estrategia consistente al corto, mediano y largo plazo.

Para el politólogo Luis Salamanca, dentro de las razones del retraso de la AN en aprobar la reforma del Estatuto podría estar la situación interna de los partidos. Añade que la prisa en realizar la sesión, la noche del 3 de enero, parte de la necesidad de asegurar el trámite para el que había chance constitucional hasta el 5 de enero.

«Este tipo de situaciones suelen ocurrir en la vida política dada la fragmentación de la oposición venezolana, cabe esperar que haya muchísimas diferencias entre organizaciones y personas. El grado de fragmentación de la oposición venezolana es producto de sus propias prácticas, pero también de la acción desmembradora del régimen hace que el mundo opositor sea un archipiélago y eso complica más la búsqueda de acuerdos, también problemas cualitativos de posiciones disímiles», puntualiza Salamanca.

Destaca que es un hecho cierto el declive del llamado gobierno interino de Juan Guaidó, el cual quedó más debilitado con la reforma del Estatuto.

«Se limita a la Presidencia encargada la capacidad de toma de decisiones amplias y eso constituye un elemento más en la perdida de terreno político de Guaidó y todo lo que significa”, concluye.

 

Lea más: Aprobada, por un año más, continuidad del Poder Legislativo electo en 2015



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Por: Tal Cual Digital
Fecha de publicación: 2022-01-05 12:50:25
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