Primarias y cambio político Por Luis Longart Guerra

Según el Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), más de la mitad de los venezolanos estaría dispuesto a participar en un proceso de elecciones primarias para escoger al candidato (a) que nos debe representar en las próximas elecciones presidenciales que están pautadas para el año 2024, y además, se ofrece para organizar y realizar tan crucial evento electoral.

Sin embargo, algunos sectores, la han comenzado a “tirotear” por diversas y variadas razones. A mi juicio, quienes lo hacen, están jugando el triste y lamentable papel de insistir en la división de la oposición y deben cuidarse de no servir de títeres en el circo montado por el régimen.

La designación del Dr. Omar Barboza como secretario de la Plataforma Unitaria, es mi criterio, representa una garantía de seriedad y amplitud en el planteamiento unitario.

Las primarias lucen como un vehículo útil, factible y conveniente en la difícil tarea de facilitar la posibilidad de un candidato unitario que derrote ampliamente a quien vaya a ser candidato del oficialismo, que hasta ahora, todo parece indicar que será Nicolás Maduro.

En Barinas, en enero de este año, hubo una experiencia que debe ser tomada en consideración. En esa oportunidad, la unidad opositora en torno a Sergio Garrido fue clave, a pesar de algún sector jugó a la división, pero al final, su votación fue pírrica.

Este proceso de primarias debe ser abierto a todos los venezolanos, incluyendo a lo que están en el exterior, sin participación del Consejo Nacional Electoral (CNE), ya que este organismo genera incertidumbre y desconfianza para la mayoría nacional y sin injerencia de la Fuerza Armada. Es decir, debe ser un proceso civil, ciudadano, organizado y dirigido por la sociedad civil que cuenta con organizaciones con dilatada trayectoria en esta materia-.

Ya algunos dirigentes han emitido opinión al respecto de este tema. Henrique Capriles afirma que en ese proceso electoral deben participar todos, incluido el sector que algunos denominan “los alacranes” y otros, “coptados por el régimen”, para que luego no tengan excusas para lanzar candidaturas con el argumento de: “porque, no nos dejaron participar”.

María Corina Machado ha ratificado su disposición a medirse en unas primarias cuyo proceso sea manual y sin participación del CNE y la Fuerza Armada. Nicmer Evans, dirigente del chavismo disidente también ha manifestado su deseo de participar en esta contienda.

Mientras tanto, Juan Guaidó recorre el país animando a la gente y en los estados Zulia y Cojedes fue objeto de cobardes agresiones por parte de fanáticos del régimen madurista.

En AD se ha asomado la precandidatura de Carlos Prosperi, joven dirigente que ejerce la Secretaria Nacional de Organización de ese partido.

Algunos partidos están en proceso interno de renovación de sus autoridades y se esperan pronunciamientos en torno a las primarias y a sus posibles precandidaturas.

Ahora, una cosa es cierta, más del 70% de los venezolanos no militan en partidos y se observa un distanciamiento de la actividad partidista, pero también es verdad que casi el 80% aspira y quiere un cambio político. Estamos ante el peor gobierno de la historia política contemporánea venezolana.

Es verdad, los venezolanos estamos ocupados en el día a día. La alimentación, la salud, y los servicios de agua, luz y gas demandan la atención de la gente.

Aquí en Nueva Esparta, el problema del agua se ha agudizado, sin que hasta ahora, haya una respuesta positiva de las autoridades competentes, que solo prometen “trabajar”, mientras que otros piden “paciencia”. Los derechos hay que defenderlos y en esa tarea la sociedad civil debe actuar.

Por lo tanto, este desafío y reto de las primarias no es fácil. Sin embargo, soy militante del optimismo, no obstante, las múltiples complicaciones que genera el clima político dentro de la propia oposición y además porque el régimen juega a exacerbar la división para mantenerse en el poder.

Ahora vendrán con el cuento de las Zonas Económicas Especiales. Ya lo hemos dicho, aquí no habrá cambio económico, si no hay cambio político. Y no habrá cambio político, sin nuestra participación. Si quieres cambio político, las primarias son la mejor opción.

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