Traspasando las fronteras del deporte. Modelaje y emprendimiento

Por: Luis Eloy Añez

Vivimos en tiempos donde se impone un nuevo orden geopolítico, social y económico. Ya no hay guerras lejanas. La invasión /guerra en Ucrania ha desequilibrado la economía mundial. Los países compiten por sobrevivir y evitar que se desencadene una conflictividad aún mas letal. En ese contexto, aparecen figuras, referentes de la élite del deporte mundial, que están contribuyendo  a cambiar percepciones, a emprender. A ir mas allá del deporte. 

A ellos -personas e instituciones-,  que nunca se rinden, queremos referirnos por su ejemplo animoso, que nos contagian de esperanza y de que si hay posibilidades de cambios. A ser mejores de lo que somos. La historia cuenta con muchos eventos /modelos, en el ámbito deportivo, que nos enseñan y son testimonio de lo posible. Su alcance puede rendir aún mas frutos. Veamos como.   

Caso de estudio. En un reportaje, recientemente publicado por la BBC World, reconocido diario británico, a propósito de la renovación del contrato, por 3 años más, que firmó el estelar delantero Egipcio, Mohamed Salah (30), con el equipo de futbol inglés del Liverpool -primera división-, destaca, como el jugador, en sus 5 años con el equipo, ha contribuido a reducir de manera notoria la Islamofobia y los delitos  de odio en la ciudad. Su carisma y hazañas, dentro y fuera de la cancha, lo han convertido en todo un ídolo y ejemplo a seguir. No solo en Egipto, su país de origen, sino también en la mayoría de los países musulmanes y entre los jóvenes de la ciudad de Liverpool.

La renovación de su contrato significa mucho más que el fútbol. Según una investigación de la Universidad de Standford –USA (2019), especialmente dedicado a estudiar este caso, refiere: “Salah da una imagen positiva de los musulmanes y del Islam”. Ha humanizado y promovido la empatía hacia ellos, entre los grupos radicales de aficionados con problemas constantes de hooliganismo racista. Esto ha significado una reducción de -18.9% en los crímenes de odio y de -53% en los tuits “anti musulmanes”, entre los seguidores del Liverpool. Sus contribuciones de caridad en proyectos de educación, salud y protección de animales, le han hecho ganar muchos elogios, sin olvidar sus raíces. Profesa abiertamente el Islam, religión que cuenta con unos 1.8 billones de seguidores musulmanes en el mundo – un 23% de la población mundial-.

Salah, se ha convertido en todo un fenómeno de transformación.  Ha cambiado la percepción de la élite de los futbolistas y traspasado las fronteras culturales. “Su abierta devoción a su fe ha familiarizado a los creyentes con las convicciones, identidades y prácticas islámicas”  indica el diario. Es lo que denominan el “efecto Salah”. Tras anotar cada gol, se postra en el suelo en postura de oración y luego celebra con los hinchas del equipo. Ya este ritual lo han incorporado hasta en los videos juegos –e sports– de la FIFA. Según registra la web Gamestat,  hay unos 30.4 millones de jugadores alrededor del mundo. Esto, en adición a las transmisiones de los partidos por TV, donde en una final de la Champions, Liverpool vs Real Madrid -mayo 2022-, es visto por 8.4 millones de espectadores. ¡Saquen sus cuentas!.

Más súper héroes. Existen muchos otros casos también interesantes, de figuras del deporte, que se han destacado por su nobleza y contribuciones. Entre ellos: Sadio Mané (28), Senegales, del continente más pobre del mundo, delantero del Bayern de Munich –ex del Liverpool-. Ha financiado hospitales, escuelas y estadios en su país de origen. Marcus Rashford (24), Británico -de ascendencia afro caribeña– jugador del Manchester United, presto su imagen para campañas contra la desigualdad y la pobreza infantil en el Reino Unido. La lista es mucho mas extensa, donde sin duda también incorporaríamos a estrellas como Leo Messi (35)  y Cristiano Ronaldo (37),  quienes de manera mas discreta, han hecho  sus respectivas contribuciones en Rosario (Argentina) y  Madeira (Portugal). Asimismo, como ellos, hay muchos mas ejemplos en otras disciplinas. La gran mayoría de estos ídolos, reconocen sus raíces y le han retribuido a su comunidad de origen, las oportunidades  que el deporte les ha brindado. 

Ahora, viendo el alcance e impacto que un Salah y celebridades del deporte, pueden tener en el cambio de prejuicios, disminución de la intolerancia y desigualdades, cabe preguntarse: ¿se podrá diseñar un modelo / campaña x país, capitalizando al deporte como agente de cambio, para atender tanto los problemas de conflictividad socio-políticos globales como los locales?, ¿tiene sentido que se excluyan a jugadores Rusos y Bielorusos, de competencias internacionales –caso Grand Slam de Tenis Wimbledon 2022-?, ¿qué otros ejemplos podríamos citar, que nos ilustren sobre el tamaño de la oportunidad y nos sirvan para la vida?.

Existen registros de distintas épocas convulsionadas de la historia, donde el fútbol –y otros deportes-, han contribuido a distender conflictos, en fechas y situaciones de alta emocionalidad. Cuando la primera guerra mundial (1914), durante el día de navidad, los soldados de  las fuerzas Británicas y Alemanes, depusieron de sus armas –la llamaron “tregua de navidad”- y celebraron un partido de futbol amistoso, en tierras neutrales de Bélgica.  Nelson Mandela (+2013), usó el rugby para reconciliar a los sudafricanos y su legado sigue vivo. 

Los alemanes, por su parte, vieron en el Mundial de futbol de 1990 como la encarnación de la reunificación. En el 2014, cuando se titularon campeones en Brasil, le dejaron toda una infraestructura turística y deportiva, al poblado de Santo André, su campo de entrenamiento. El deporte, sin duda, nos sigue ofreciendo oportunidades de transformación socio-cultural, de contribuir con el fortalecimiento  de nuestro tejido social, de estrechar lazos entre naciones. 

En Venezuela, también podemos citar ejemplos positivos, con esa misma visión transformadora y digna de replicar. La empresa de destilería Santa Teresa y su programa llamado “Alcatraz”, ha  logrado a través de la práctica del rugby y la formación de valores, la reinserción de jóvenes y adultos con problemas de conducta. A la fecha, y desde su creación en el 2005,  lleva a más de 200 personas egresadas del programa. Empresas Polar, por su parte, a través de sus distintas marcas, ha realizado grandes aportes para el desarrollo deportivo del país e impulsa programas  que contribuyen a la formación de nuevos talentos, en muchas disciplinas. Lo lleva en su ADN, desde su fundación.

¡Pero hace falta más, mucho más!. Más personas e instituciones –con visión /proyectos-, que se sumen a emprender, que nos enseñen, que no renuncian, que pongan orden en el caos y den paz a las guerras. Gente que son magia, que hacen el bien, que son linterna en la oscuridad y nos guían por los laberintos de la vida. Vienen tiempos más rabiosos. El futuro está en juego. No hay descanso para quienes quieren hacer del mundo un mundo mejor.

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