La cuestión social por Luis Longart Guerra

Esta pasada semana vimos con estupor un hecho insólito y vergonzoso: la persecución de la Iglesia Católica en Nicaragua. Ese demente e infeliz dictador Daniel Ortega y Rosa Murillo, su mujer, esas basuras de la historia, en la frontera de la locura fanática, son los responsables de esas abominables y criminales acciones que se concretaron en quema de iglesias, destrucción de imágenes de santos, crucifijos, allanamiento de templos y cierre de colegios y emisoras católicas.

Si hay una institución que ha luchado por la cuestión social es la Iglesia Católica, que en la antigüedad abolió la esclavitud e instituyo los gremios, como las Universidades, y hoy sigue luchando por la dignidad humana y rechazando la desigualdad económica y social. El tema lo tocamos a propósito de lo que actualmente ocurre en nuestro país. Hace algún tiempo conversando con mi ductor en las lides políticas, Pompeyo Márquez, Q.E.P.D., me contaba que el MAS fue invitado al Palacio de Miraflores por el entonces Presidente Carlos Andrés Pérez. Dicha comisión integrada por Teodoro Petkoff, Freddy Muñoz, Guerra Ramos, Argelia Laya y desde luego, Pompeyo, asistió a escuchar los nuevos lineamientos económicos del gobierno.

Dijo Pompeyo que láminas iban y venían, cifras, estadísticas, nivel de las reservas internacionales, producción petrolera, papel del Banco Central de Venezuela y la banca privada, el producto interno bruto, las inversiones extranjeras, y otros que culminaban asegurando un crecimiento que dispararía a Venezuela como una potencia económica. Terminada la exposición, Pompeyo se puso de pie y les dijo a los expositores: «Muy bien, inobjetable e impecable la explicación desde el punto de vista económico, pero quiero hacerle una pregunta, ¿en ese plan, dónde está la gente? ¿Cómo van a resolver la grave situación social y económica que se vive en este país?. Lo demás es historia conocida. Poco tiempo después vino el Caracazo. La gente bajó de los cerros de la capital y hubo saqueos de abastos, bodegas, supermercados, tiendas de electrodomésticos y otros establecimientos mercantiles, cundió la anarquía y el caos, hubo toque de queda, salió el Ejército a la calle con saldo de muchos muertos y heridos.

Hoy vivimos una situación económica y social muy delicada. El 85% de los venezolanos la está pasando mal. Solo un pequeño grupo entre el 10 y el 15 % que sabiamente han sido bautizados por la sabiduría popular como «los enchufados» integran esa burbuja. Los anaqueles están llenos de productos, pero la inmensa mayoría no tiene dinero para acceder a esos bienes, y de allí florece la frustración, desasosiego y desesperanza, por lo que muchos optan por emigrar.

Aquí seguimos con ciclos de 60 días sin agua, carencia de gas doméstico, se rumora con insistencia el fallecimiento de varias mujeres en situación de parto en el Hospital «Dr. Luis Ortega», los maestros, profesores y trabajadores públicos están en la calle reclamando la derogatoria del instructivo de la Onapre que le roba sus reivindicaciones laborales, la gente anda con los bolsillos y cartera limpias, pensiones miserables, y esto fuera poco, usted va al cementerio a colocar flores ante la tumba de sus queridos fallecidos y se encuentra que los malandros sin ley se llevaron las lápidas de bronce y mármol de esas tumbas.

Acabaron con el Puerto Libre y Fondene, ya eso es historia. En esa materia, Porlamar y Juangriego dan lástima, vergüenza y pena. De los Chanito Marin, Estilita Torcat, Grimaldo Castillo, Arturo Gil, Vicente Ordaz, Luis Hernández Solís, Los Hermanos Castañeda, Salvador Rodríguez, Ramón Fermín, Pedro Ramón Castillo, Dr. Rafael «Fucho» Tovar, Concepción «Concho» Quijada, Alejandro Hernández y Gumersindo Rodríguez, solo queda Chanito, ilustre y sabio capitán del comercio insular. Eran jugadores de otro nivel. La alineación del equipo actual, con contadas y honrosas excepciones, no le dan un hit ni al pitcher de La Isleta, mucho menos van a batear la endemoniada curva «rabo e cochino» que lanza el chavomadurismo cuyo único interés es seguir siendo dueño del equipo, manager y novio de la madrina.

Ahora vienen con el cuento de las Zonas Económicas Especiales. Aquí estuvo una comisión del régimen promoviendo el nuevo «milagro». Todo, una efusiva jornada de abrazos y amapuches entre unos y otros. «Margarita se convertirá en un modelo de las zonas económicas especiales» dijo Jesús Faria, quien se hizo acompañar de ese Lee Kuan Yen, criollo, que lleva el mismo nombre civil del mandamás nacional.

Vistas así las cosas, échale pierna. Dale duro que no viene carro y vas en bajada. Por lo demás, adulantes y alabaderos, aquí tienes de sobra, los tuyos y los otros, también. Así que dale, que vas bien.

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