Del conservadurismo de Meloni al liberalismo de María Corina Machado

Si algo útil ha logrado la izquierda es la unión entre conservadores y liberales para frenar el avance del comunismo, bien bajo su versión edulcorada del socialismo o en su más reciente mutación mal llamada “progresismo”. El continente americano –desde Canadá hasta la Patagonia– ha venido cediendo a las diferentes corrientes izquierdistas con muy pocos avances que mostrar en materia de desarrollo social y progreso. Las libertades se han visto seriamente afectadas con el wokeismo de Joe Biden y Justin Trudeau. El estatismo exacerbado y el incremento de impuestos ganan protagonismo bajo el marxismo con tintes progresistas de Gabriel Boric y Gustavo Petro. Y en el más alto escalón de las tiranías se ubican Daniel Ortega, Nicolás Maduro y Miguel Díaz-Canel con una larga lista de investigaciones en organismos internacionales por violaciones a los derechos humanos. Frente a todo esto –y con sus naturales diferencias– destaca una interesante convergencia entre el conservadurismo de –por ejemplo– Giorgia Meloni, del otro lado del Atlántico, y el liberalismo de la dirigente opositora venezolana María Corina Machado.

Esta comparación la hizo el diputado Omar González, miembro de la dirección nacional de Vente Venezuela, partido fundado por Machado que destaca como única organización política de derecha libertaria en el país. “Desde el punto de vista político, de Meloni podríamos decir que es conservadora en el más estricto sentido de la palabra, mientras que María Corina Machado se define como liberal”, dijo González en conversación con PanAm Post, pero destacando una importante coincidencia: “Son dos mujeres que se desempeñan en el ámbito político y ambas luchan contra el socialismo en sus diversas modalidades”.

Un paso firme hacia la candidatura

La celebración por el “triunfo con aroma de mujer” de Giorgia Meloni en las elecciones del domingo para ser la futura primer ministro de Italia llevó al parlamentario de la Asamblea Nacional venezolana electa en 2015 a proyectar este escenario para Venezuela con la más destacada mujer de derecha del país. “Los socialistas quedaron pulverizados por la coalición de derecha que se impuso abiertamente. Igual lo hará María Corina Machado en Venezuela”, sentenció desde su cuenta de Twitter.

Este impulso que parece estar tomando la eventual candidatura de Machado en los últimos días no solo obedece a la comparación con Meloni, con quien comparte la defensa de las libertades, la meritocracia, el nacionalismo, el libre mercado y la propiedad privada. El propio Nicolás Maduro presiente que ella podría ser su rival electoral y desde ya enfoca sus dardos en esa dirección.

“María Corina Machado lanzó su candidatura en una entrevista –la leí completa– y María Corina Machado promete ser presidente de la República en 2024. Ha lanzado su candidatura María Corina Machado. Y la promesa principal de la oligarquía es privatizar todo”, dijo Maduro este martes, a lo que ella respondió de inmediato de manera muy firme, recordando aquel momento épico cuando llamó “ladrón” al fallecido Hugo Chávez en su cara: “Maduro, tú quieres controlar empresas para seguir robando. Yo las quiero privadas, generando empleo”.

«Maduro sabe que María Corina Machado va a ser su contrincante»

De esta manera se despeja la duda. A pesar del ventajismo estatal que incluye el control del sistema electoral, la dirigente opositora está dispuesta a arrebatarle el poder al chavismo en las urnas. Aunque no ha oficializado su postulación para las primarias de la oposición –a las que aspiran una veintena de candidatos–, la respuesta pública que le dio desde su cuenta de Twitter es muestra de un paso firme en esa dirección.

El diputado Omar González fue incluso más allá. “Esto parece bastante despejado. Tanto es así que Nicolás Maduro no toma en cuenta al grupo grande de precandidatos presidenciales y ya se enfoca en lo que él sabe que va a ocurrir en Venezuela, que María Corina Machado va a ser su contrincante. Y sabe, con terror, que una líder de la talla de María Corina Machado será muy difícil que se entregue o que se rinda en cuanto a las condiciones de unas elecciones limpias, justas y transparentes, con observación internacional, en las que no haya estos abusos y trampas a las que ya nos tienen acostumbrados”.

La fiscalización no estará dirigida solo al régimen. González advierte también sobre la posibilidad de un manejo irregular de fondos para las campañas de las primarias desde el lado opositor que maneja recursos del Estado venezolano en el exterior. Así como desde Vente Venezuela piden que en las internas opositoras no participe el Plan República (Fuerza Armada), que el proceso sea organizado por la sociedad civil y que se permita el voto a los venezolanos en el exterior, también aseguran que velarán por “la transparencia en el uso de las finanzas, es decir, que no se utilicen dineros de la ayuda humanitaria o de los activos venezolanos en el extranjero para financiar campañas de las primarias o de las candidaturas que luego vendrán para enfrentar a Nicolás Maduro”.

Los tiranos no identifican diferencias conceptuales

Aunque el liberalismo no comulgue en su conjunto con la propuesta del conservadurismo duro enmarcado en la nueva derecha de referentes como Meloni, el hastío de los abusos de la izquierda dominante en la región –que en el caso venezolano encarna un régimen que ha llevado a la ruina al país con las mayores reservas de petróleo del mundo– pone a partidos como Vente Venezuela en una posición de mayor apertura ideológica para sumar apoyos en pro de lograr el objetivo principal para poder avanzar gradualmente hacia una democracia liberal.

El diputado Omar González explica que Vente Venezuela es un partido liberar de amplio espectro. “Allí coinciden militantes que van desde los conservadores tradicionales, pasando por los liberales puros al estilo de Hayek y de otros referentes del liberalismo mundial, hasta llegar a los minarquistas, que plantean la necesidad de reducir al mínimo la presencia del Estado”.

En todo caso, así como la prensa internacional califica en coro a Giorgia Meloni como “ultraderechista” y “fascista” por usar el lema “Dios, patria y familia”, empleado previamente por Mussolini, y por haber elogiado a Giorgio Almirante, fundador del Movimiento Social Italiano (MSI), Nicolás Maduro no escatimará a la hora de usar los mismos descalificativos contra María Corina Machado sin necesidad de que existan razones o antecedentes históricos para ello, pues los tiranos no identifican las diferencias conceptuales entre conservadores y liberales cuando el único interés es deshacerse de quienes se oponen a sus proyectos totalitarios.

PanamPost

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