Estudio electoral de especialista: «La oposición debe ir junta pero no revuelta» + Gráficos

Es el hecho que no es una UNIDAD entre partidos y candidatos, sino unidad de los actores que tienen como objetivo superior, vencer a la dictadura.
Javier Martucci
Ing. Quimico de la USB
Consultor en Planificacion Estratégica y Analisis de Datos.
Analista Electoral
Profesor Universitario de Estadística.
Coord. De Procesos Del Observatorio Social Humanitario.

El presente estudio electoral de Javier Martucci, ingeniero de la USB, gana importancia ante la proximidad del llamado por parte de la oposición a elecciones internas en algunos partidos y tambien primarias para un lote.

Martucci, analiza el mapa electoral con antecedentes históricos con data es irrefutable, aunque algunos puedan discrepar de ciertas conclusiones.

En el cuidadoso trabajo el tambien consultor en planificación estratégica y análisis de datos señala que «es el hecho que no es una UNIDAD entre partidos y candidatos, sino unidad de los actores que tienen como objetivo superior, vencer a la dictadura»

Y justifica la anterior conclusión cuando previamente señala: .

«En nuestro diseño electoral, existe una tendencia a fortalecer partidos fuera de la UNIDAD justo en donde el PSUV no esté logrando levantar electoralmente. Hay un enfoque de no permitir que la UNIDAD consolide votos donde peor le va al oficialismo»

El profesor universitario en estadísticas sentencia diciendo:

«En algunos casos estamos hablando de actores que no son perseguidos, que se les permiten beneficios administrativos, acceso a recursos e incluso permiso para manifestaciones o actividades. Puede decirse que, como actores pasivos en algunos casos, pero bien calculados y determinados por la dictadura, se le permite que estos actores capitalicen, justo en donde el PSUV perdió su capacidad de movilizar a la población»

A continuación su trabajo de análisis electoral:

Se habla bastante sobre la necesidad y fortaleza que representa la Unidad contra la dictadura, pero quisiera compartir, de cara a una elección primaria, algunos datos sobre el diseño estructural de como el voto opositor es dispersado precisamente en los lugares donde el PSUV perdió su capacidad de obtener votos.

Debemos partir del hecho que la dictadura dejo de ser mayoría. Incluso el 21 de noviembre, en un ambiente electoral adverso, con partidos judicializados y ventajismo, no logró consolidar el 51% del total de los votos.

La gran mayoría rechaza al oficialismo, alcanzando cifras de más de 70% de Rechazo en el país. Cuando vemos el % del Registro Electoral que han venido obteniendo, cada vez tienen peores resultados, y menos gente responde a su maquinaria.

Entonces partimos de que la mayoría No apoya al régimen electoralmente, por lo que pudiéramos decir que la dispersión del voto es la razón de no consolidar una mayoría y que por esto el PSUV se mantiene como la minoría más grande.

Esta dispersión parte de un diseño particular.

De 14.187 centros que reportaron resultados, apenas en 1.847 centros gano una opción diferente a la Unidad o el PSUV. Concentrando en esos centros a un poco más de 2.8 millones de electores.

Lo interesante de estos Centros es que representan justamente el peor desempeño del PSUV. Obteniendo un poco más de 300mil votos en estos centros. Si revisamos incluso donde gano la UNIDAD, que deberían tener peor desempeño, vemos que no es así.

En los 2.711 Centros donde ganó la unidad, el PSUV obtuvo casi 600mil votos. En los centros donde gano otro, el PSUV obtuvo peores resultados que en los centros donde la Unidad gana. Obtiene en promedio 40 votos menos por centro que lo que obtiene en los centros donde gana otro

Esto nos llama a determinar que algunos factores (no todos), que representan a tarjetas robadas y financiadas por el régimen, existen con el fin de dispersar, justo en donde el PSUV es incapaz de movilizar a la población con sus esquemas y controles, logrando que no sea un voto capitalizado por la UNIDAD.

En la gráfica vemos como al ver la participación vs el resultado obtenido por el PSUV, en la mayoría de los centros, el PSUV obtenía un 20% mejor resultado donde mayor participación existía.

Al PSUV le afectó no encontrar respuesta a su propio sistema electoral controlado, y al no poder elevar sus números, optó por la estrategia básica complementaria, hacer que no los obtenga mi contendor.

Si graficamos como sale el PSUV vs como salen los Otros (Tarjeta diferente a Unidad y PSUV), vemos que hay una relación directa.  Mientras peor sale el PSUV, mejores resultados obtienen los Otros, y son prácticamente inexistentes los resultados de los otros en donde el PSUV gana.

Casi no obtienen resultados en donde el PSUV saca más del 50 o 60% de los votos.

Aunque parece una relación lineal lógica, no se presenta igual al hacer el mismo ejercicio con la UNIDAD, con quien debería representar más claramente.

Al hacer el mismo ejercicio con la UNIDAD, es justamente en donde el PSUV peor sale (obtiene menos del 20%) en donde menos se concentran los votos de la UNIDAD.  El hueco observado muestra como es diseñado que la UNIDAD no logre capitalizar donde los votos no van al PSUV.

¿Qué quiere decir esto?

En nuestro diseño electoral, existe una tendencia a fortalecer partidos fuera de la UNIDAD justo en donde el PSUV no esté logrando levantar electoralmente.

Hay un enfoque de no permitir que la UNIDAD consolide votos donde peor le va al oficialismo.

  En algunos casos estamos hablando de actores que no son perseguidos, que se les permiten beneficios administrativos, acceso a recursos e incluso permiso para manifestaciones o actividades.

Puede decirse que, como actores pasivos en algunos casos, pero bien calculados y determinados por la dictadura, se le permite que estos actores capitalicen, justo en donde el PSUV perdió su capacidad de movilizar a la población electoralmente, mientras a la UNIDAD se le obstaculiza, acosa y persigue cuando intenta hacerla y empieza a generar resultado.

Hay un enfoque de no permitir que la UNIDAD consolide votos donde peor le va al oficialismo.

Esta estrategia responde a algo que viene pasando desde el 2018.

El PSUV ha venido mermando en los lugares más desasistidos, buscando mejorar su desempeño en el corredor electoral. en donde ha estado tratando de elevar su votación para poder ganar de nuevo una elección nacional.

Es precisamente en el corredor donde han mermado los votos, y por este desempeño, de no poder levantar los números, y en cambio seguir perdiendo electorado, que nace la necesidad de dispersar el voto opositor que no han podido lograr vote por el PSUV.

Estamos hablando de Lugares como Carabobo, Aragua, Miranda, Caracas, Lara, Zulia, en donde han perdido el grueso del electorado.

Si revisamos ahora geográficamente, vemos en el mapa, puntos azules donde el PSUV perdió votos, y en rojo en donde creció. Existiendo en el corredor electoral una tendencia a perder votos, lo que explica la necesidad de dispersar el voto que no pueden lograr que se movilice a favor de ellos.

Cuando comparamos en donde el PSUV crece y donde otro partido diferente a PSUV y la UNIDAD gana, vemos que forman un mismo corredor.

Se cumple la misma tendencia.

¿Cuál es el Diseño Electoral?

Es necesario recordar que venimos de un diseño de ventajismo, en donde además algunos partidos fueron secuestrados y entregados a otros actores y los candidatos sortearon las inhabilitaciones y persecuciones para poder aspirar.

Pero adicional a esto, el diseño estructural, para el cual se prepararon fue:

1) El PSUV ha migrado al corredor electoral tratando de obtener de nuevo una mayoría absoluta que hoy no tiene (Tener el 51% de los votos totales), ya que seguir ganando en el interior del país sin poder consolidar en el corredor, no será suficiente y repetirán el escenario 2015.

2) Ante el bajo resultado obtenido en este diseño, ya que ni suavizando candidaturas, tratando de vender algunos perfiles, no se obtienen los votos necesarios, se construye una dispersión del voto con el fin de que no se consolide el voto opositor en la UNIDAD.

En el caso Valencia se evidencia claramente, como justo donde gana la UNIDAD (1er imagen), es justo en donde el Chavismo creció electoralmente.

El problema es que el crecimiento que está obteniendo el PSUV, no es proporcional a la cantidad de voto que está perdiendo. Los 75 votos que obtuvo Lacava en el centro La Salle Guaparo, 37 más en con relación a lo obtenido por Maduro en 2018, no son suficientes para ganar el centro, en el cual la unidad obtuvo 374.

Pero adicional, por cada centro en donde el PSUV gana unos 30 o 40 votos con relación al 2018, existen centros en la zona sur de Valencia, como la Unidad Educativa Estadal José Regino Peña donde el PSUV perdió 1466, incluso es mucho mayor la cantidad de centros donde el PSUV perdió electorado, tomando en cuenta que en el país 1 de cada 3 personas que los apoyaron en 2018, decidieron no hacerlo en 2021. La proporción de crecimiento, tratando de obtener votación en el corredor electoral no ha podido frenar la perdida masiva de votos en estos espacios. Allí es donde nace la necesidad de introducir nuevos actores que dispersen el voto que pudiera obtener la Unidad.

En Maracaibo sucede lo mismo, aunque en menor medida, pero se evidencia que donde gana el PSUV, es donde más votos pierde, y en los lugares donde gana la UNIDAD, el PSUV crece, pero poco, sin ser suficiente para compensar la pérdida de votos masivas del resto de los lugares.

Esto nos llama a definir que no es del todo cierto que la Unidad solo se basa en sumar partidos, o sumar candidatos o sumar actores. La Unidad debe ser un valor que va más allá de la alianza electoral. Porque diversos elementos están hechos para que esto no ocurra.

Al contrario, el diseño electoral está hecho para hacer pensar que no hay unidad, pero esto solo ocurre en donde el oficialismo quiere que ocurra. La realidad electoral debe superar este esquema. Un hito como ganar Barinas lo permitió para consolidar la UNIDAD el 9 de Enero.

Es el hecho que no es una UNIDAD entre partidos y candidatos, sino unidad de los actores que tienen como objetivo superior, vencer a la dictadura.

La primaria es un evento que debe consolidarse desde la importancia, no de los candidatos, sino del hecho de quien quede electo, representa a todos y el fin superior es vencer al régimen electoralmente a toda costa.

Ante este diseño electoral que profundizarán con los diferentes medios que conocemos de la dictadura, es importante identificar que no quiere decir que todo actor que no sea de la UNIDAD es un títere de Maduro, pero la dictadura si beneficiará, mediante sus acciones, a aquellos que decidan no sumarse a la Unidad.

Existen actores que, en muchos casos, indirectamente y de manera pasiva, contribuyen y se fortalecen jugando en este esquema que busca una sencilla razón. No permitir que la UNIDAD sea una mayoría electoral, y el PSUV logre imponerse como la minoría más grande.

Ing. Javier Martucci

Twitter @JMartucci

Instagram @javiermartucci

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