#España | De delito en delito hasta la ruptura final

El diario digital El Español publicaba, miércoles 26 de octubre, este titular: Una hora de bronca en Bruselas, refiriéndose al intento del PSOE y ERC de evitar que una comisión europarlamentaria viajase a Cataluña, al objeto de investigar la persecución del castellano en las escuelas. No prosperó el intento, al menos en parte, pues ahora resulta que la mencionada comisión podría aplazar su visita hasta tiempo indeterminado. La eternidad, tal vez.

La Unión Europea sabrá lo que hace, porque esto pinta acabar en su propia autodestrucción, de no poner pie en pared y frenar tanto sectarismo.

La inmersión lingüística en Baleares es calcada a la de Cataluña, como dos gotas de agua, es decir, inspirada en la expulsión del castellano en las aulas. La bronca de PSOE y ERC en Bruselas entonces es equivalente a la bronca que podrían protagonizar el PSIB y Més, antes PSM, pongamos por caso en el contencioso presentado por PLIS Educación por Favor, ante el TSJB.

De hecho, PLIS presentó contencioso contra la Conselleria de Educación y punto pelota. Sin embargo, de inmediato se sintieron demandados tanto el sindicato independentista STEI, el colectivo independentista Plataforma per la Llengua y la asociación independentista Obra Cultural Balear (OCB), es decir, aquéllos que maman subvenciones de la administración autonómica en el negocio multimillonario de la inmersión lingüística en catalán. No lo olvidemos: además de perseguir la independencia, a día de hoy defienden su propio negocio, el mismo que les llevó a convocar y a manipular aquella infame manifestación de las camisetas verdes que tanto asusta a la derecha.

Recordemos que tanto el STEI como la Plataforma y la OCB son los brazos armados del partido separatista Més que va de la mano de ERC-Baleares.
Vaya por delante que el ordenamiento jurídico solo reconoce la conjunción lingüística, es decir, el bilingüismo que ampara la Constitución, y también el Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares, como tiene que ser. Aquello que vulnere este principio legalmente reconocido, a fecha de hoy, es delito.

Como esta tropa woke + indepe + kumbayá + hagoloquemedalagana poco entiende de vocabularios, les diré qué significa delito. Uno: acción que va en contra de lo establecido por la Ley. Dos: Acción antijurídica. Y tres: circunstancia de haber cometido una persona una acción contraria a la Ley.

Las tres voces van de lo mismo, significan lo mismo y en este caso se trata de un delito político, es decir, «el que establecen los sistemas totalitarios en defensa de su propio régimen», según la RAE. ¿Alguien duda de que tanto Cataluña como Baleares son en la actualidad la ensoñación de un sistema totalitario que deberá desembocar en la declaración de independencia? Es sabido que en el caso de Baleares el primer paso será declarar la República Bananera de los Estados Confederados Insulares, paso previo y necesario a su incorporación al planetario Països Catalans. Todo ello construyéndose desde este sinsentido que el PSOE (aquí el PSIB) consiente e impulsa, esto es, de delito en delito hasta la ruptura final.

De momento, ya se han cargado el respeto a las modalidades insulares, que reconoce el Estatuto de Autonomía, a modo de prólogo a la incorporación al mencionado planetario caracterizado por una lengua común, además con el beneplácito de la Universitat de les Illes Balears (UIB), que se aleja de la excelencia de Oxford a velocidad de crucero. ¡Menudo claustro!

La inseguridad jurídica que caracteriza a nuestro sistema educativo ya nos ha condenado a la mediocridad y encima no parece que la magistratura se plantee reconducir esta situación irregular. El contencioso de PLIS va a ser enjuiciado por la sala que preside el magistrado Gabriel Fiol Gomila, que es el premiado en 2010 por la OCB, con el Gabriel Alomar i Villalonga por defender la catalanidad de Baleares en el contexto de los Países Catalanes, razón harto suficiente para recusarlo por falta de apariencia de objetividad.

Pero no. Otro magistrado, Pablo Delfont Mata, no lo ha admitido a trámite y según expone PLIS en un comunicado, omitiendo en su auto elementos que son fundamentales en la petición de que Fiol sea recusado.

Todo parece indicar que la petición de padres de familia de que el español sea lengua vehicular en la enseñanza primaria obligatoria acabará en saco roto. Salvo que en un gesto insospechado el tribunal vea finalmente la luz e interprete con dignidad lo que en realidad marca la Ley. De lo contrario va a ser un paso más, de delito en delito hasta la ruptura final.

No es de extrañar que en días pasados una delegación de la OCB acudiera al Consolat de Mar, demandando más dinero para la inmersión lingüística. Se han personado en el contencioso, el tribunal lo presidirá definitivamente uno de los suyos, de manera que la Consellería de Educación podría seguir con la inmersión total y todos contentos, porque los europarlamentarios no están, ni se les espera. ¡República Confederal de Islas Independientes!

El 28 de mayo de 2023, si alguna mayoría queda consciente del desastre, y es consecuente, la tropa woke irá al rincón de pensar; aunque harán falta, mucha falta, varias legislaturas para enderezar tanto despropósito y enviar a las camisetas verdes definitivamente a la tintorería. Ya han chupado mucho de los presupuestos autonómicos. Que nos enamoren, con las modalidades insulares, o que se monten un plan de pensiones. Me da lo mismo.

Por: Ok Diario
Autor: Fernando Merino
Fecha de publicación: 2022-10-27 05:09:51
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