Presidente Boric, los migrantes no son delincuentes Por: Henry Jaspe Garcés

Los migrantes, no son delincuentes.

El presidente de Chile, Gabriel Boric Font sorprendió a propios y extraños, cuando hace pocas semanas atrás, dio un mensaje resumido y contundente «O se regularizan o se van»; estas declaraciones generaron amplia preocupación en el sector de personas en situación de movilidad humana, que hacen vida en ese país; toda vez que llegan de quien precisamente, a los inicios de su campaña electoral, incluiría propuestas en su programa de gobierno, como las siguientes: el acceso de las personas migrantes independiente de su situación administrativa, al Banco de Vivienda Protegida y a los programas de vivienda humanitaria para la primera acogida”, y establecer un “proceso de regularización extraordinario, que incluya a todas las personas sin documentos, independiente de la forma en que se hayan ingresado al país”.

Lo cierto es que lo irregular en Chile, es la ausencia casi total de conductos para tramitar las eventuales solicitudes de regularización, que, en apego a la legislación chilena, pueda plantear este contingente número de personas en situación de movilidad humana; pareciera entonces que son ellos los que escogen no regularizarse; cuando lo innegable es que la regularización demandada por el presidente Boric; no depende de estas personas, sino de la política, que sobre la base de la novísima ley migratoria chilena, su propio Gobierno defina, situación que todavía no se lleva a cabo.

A pesar de la falta de incentivos reales, para la regularización, es importante invitar al universo de personas que se encuentran en Chile bajo esta condición de “irregularidad”, a dar paso firme a las palabras del presidente Boric, e intentar decididamente “regularizarse” a través del único camino legal, dispuesto en la ley para personas con ingreso a territorio nacional por pasos “no habilitados”, definido en el artículo 155 N° 9, de la Ley Núm. 21.325, Ley de Migración y Extranjería, sometiendo a la Subsecretaría del Interior sus solicitudes, y esperando con ello el otorgamiento de permisos de residencia temporal.

Previo a ello, es importante juntar las evidencias necesarias, que permitan valorar justamente la decisión a tomarse en cada caso en particular, por ello siempre es importante, iniciar este proceso con honestidad y certeza; realizando, primero que nada, y de manera online ante la Policía de Investigaciones de Chile (https://pdivirtual.cerofilas.gob.cl), la Declaración voluntaria de ingreso clandestino, declaración que abre el camino a la legalidad en Chile; luego de ello se deben juntar los documentos de identidad (pasaporte, DNI) del país de origen, antecedentes penales vigentes y otros que en sumatoria darán la certeza a la autoridad de lo solicitado.

El artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce el derecho a la libre circulación; la movilidad humana está sustentada en el ejercicio de la libre circulación, el cual consiste en la facultad de desplazarse libremente por todo el territorio de un Estado, así como de entrar o salir de éste, y elegir libremente el lugar de residencia; lo que involucra la no criminalización de las personas migrantes y el reconocimiento de la movilidad como un derecho humano. Los migrantes, no son delincuentes.

Henry Jaspe Garcés

Especialista en temas migratorios

Abogado venezolano

Universidad Central de Venezuela

Email: [email protected]

WhatsApp +56 9 7891 8696 (solo mensajes)

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  1. Braulio Jatar dice

    Com esta nota de Henry damos inicio a sus participación en nuestra sección de RconfidencialChile, la idea es colaborar con los inmigrantes venezolanos en ese país, por medio de sus conocimientos sobre el tema de inmigración.