Nueva Esparta: Inseguridad acecha a los habitantes de Antolín del Campo

Lisbeth es enfermera. Su trabajo amerita que salga muy temprano de su vivienda para acudir al centro asistencial donde presta servicio.

Son tres kilómetros que deben caminar para llegar a la vía principal a esperar el transporte.

Lleva más de 20 años con la misma rutina, pero todo cambió una mañana cuando a unos 200 metros de la parada de autobuses sintió unos pasos detrás de ella.

En la solitaria calle vio amenazada su vida cuando un delincuente puso un cuchillo en su cuello para robar sus pertenencias.

La soledad del lugar permitió al malhechor cargar con todo lo que llevaba: teléfono, dinero para sus gastos de ese par de días de guardia, sus documentos, tarjetas bancarias y la ropa.

Sus gritos alertaron  a unos vecinos que llegaron a prestarle auxilio. “Ese es el mismo que mantiene azotada a todo este sector”, fue lo que exclamaron.

Vecinos molestos por la inseguridad en Antolín del Campo

El drama de la inseguridad lo vivió no solo en la acción del ladrón. Se trasladó a presentar la denuncia, pero en el módulo más cercano de la policía le informaron que no había unidades para salir en la búsqueda del delincuente.

Recorrió las sedes de varios cuerpos de seguridad sin atención, hasta el Cicpc en Juan Griego (a unos cuantos kilómetros del lugar del hecho), donde recogieron su denuncia.

Un grupo de vecinos molestos con la situación llegó hasta la vivienda del implicado, donde lo retuvieron hasta que llegaron funcionarios policiales para llevarlo detenido, en medio de las quejas de las personas. “Me robó un aire”, “Se llevó las bombonas de gas”, “ Se metió en mi casa”, entre otras.

Aunque consideran que tomar la justicia en las manos no es lo correcto, la inacción de los cuerpos de seguridad los llevó a atrapar al delincuente para que pague tras las rejas por los delitos.

Álvaro Calderín pide a las autoridades más seguridad para el municipio. Es la manera que las personas puedan caminar con tranquilidad por las calles sin sentirse amenazados.

¿Cómo sobreponerse a la inseguridad en Antolín del Campo?

Para Lisbeth salir a la calle ahora es un trauma. “Tengo que sobreponerme, no puedo dejar que ese hecho me aísle y le de fuerza al delincuente”, pero no es fácil.

Ahora vive el periplo de sacar documentos, sus tarjetas bancarias. “Quiero recuperar mi teléfono que está en la Fiscalía, pero por la falta de energía eléctrica en la isla en la última semana no me atendían”.

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